Fedecardenas
Poeta recién llegado
FIESTAS
En la noche que la luna,
Paseaba por la plaza,
Con el sabor del verano,
Y la fiesta ya empezada.
Sacrifico mis tormentos,
Y levanto bien el cava,
Que todo el pueblo festeja,
Que la vida aún no se apaga.
En esta tierra bendita,
Sembrada a golpes de azada,
Que aunque se tenga bien poco,
Se guarda mucho en el alma.
Con la alegría de vernos,
Y la labor ya acabada,
Prolongamos bien la noche,
Que entrara después la mañana.
Y así las copas en mano,
Que todo el pan bien se parta,
Marchemos por todo el campo,
Con la música y la danza.
Que las muchachas bien guapas,
Que los mocetes bien prestos,
Que los corazones hagan chispas,
Hasta en los fuegos más lentos.
En la noche que la luna,
Se reía desde adentro,
Acariciada por la hoguera,
De las fiestas de mi pueblo.
En la noche que la luna,
Paseaba por la plaza,
Con el sabor del verano,
Y la fiesta ya empezada.
Sacrifico mis tormentos,
Y levanto bien el cava,
Que todo el pueblo festeja,
Que la vida aún no se apaga.
En esta tierra bendita,
Sembrada a golpes de azada,
Que aunque se tenga bien poco,
Se guarda mucho en el alma.
Con la alegría de vernos,
Y la labor ya acabada,
Prolongamos bien la noche,
Que entrara después la mañana.
Y así las copas en mano,
Que todo el pan bien se parta,
Marchemos por todo el campo,
Con la música y la danza.
Que las muchachas bien guapas,
Que los mocetes bien prestos,
Que los corazones hagan chispas,
Hasta en los fuegos más lentos.
En la noche que la luna,
Se reía desde adentro,
Acariciada por la hoguera,
De las fiestas de mi pueblo.
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