Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por culpa de una palabra dada
Pende mí vida de un hilo,
cuando por fin la cumpla
lo cortare con tijeras de plata
y me iré como llegue,
con lágrimas mudas sin agua.
Pablo, Federico, Miguel, León, Quevedo
y tantos otros amigos de letras y madrugadas,
cuantas ganas tengo de veros.
Tantas cosas tengo que contaros
de sentimientos y desamores.
Adalberto, gran amigo, por fin,
volveremos a reír juntos
Y entre chanza y chanza,
te escribiré canciones
para deleite de tú flauta.
Cuanto pesa la vida
cuando tienes los hombros desgastados,
que despacio pasa el tiempo
cuando no quieres más futuro.
Si canto, lo hago para adentro y callo
y cuando escribo, lo hago para fuera y callo,
sino lloro, es porque vendí mis lagrimales
a unas plañideras para sus velatorios.
Ya quedan menos poemas
para dar descanso al alma tan cansada,
deseoso estoy de no tener que pagar
prebendas tan caras a la vida
y poder afrontar y disfrutar
un sueño eterno sin memoria.
(Para Juan mi inseparable amigo)
Pende mí vida de un hilo,
cuando por fin la cumpla
lo cortare con tijeras de plata
y me iré como llegue,
con lágrimas mudas sin agua.
Pablo, Federico, Miguel, León, Quevedo
y tantos otros amigos de letras y madrugadas,
cuantas ganas tengo de veros.
Tantas cosas tengo que contaros
de sentimientos y desamores.
Adalberto, gran amigo, por fin,
volveremos a reír juntos
Y entre chanza y chanza,
te escribiré canciones
para deleite de tú flauta.
Cuanto pesa la vida
cuando tienes los hombros desgastados,
que despacio pasa el tiempo
cuando no quieres más futuro.
Si canto, lo hago para adentro y callo
y cuando escribo, lo hago para fuera y callo,
sino lloro, es porque vendí mis lagrimales
a unas plañideras para sus velatorios.
Ya quedan menos poemas
para dar descanso al alma tan cansada,
deseoso estoy de no tener que pagar
prebendas tan caras a la vida
y poder afrontar y disfrutar
un sueño eterno sin memoria.
(Para Juan mi inseparable amigo)
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