Malex
Poeta recién llegado
Las miradas se desaparecen
incuban en las crisálidas
de un asfalto esparcido
con el aleteo infértil
de un ángel aúrico.
Su trompeta sin melodia
enmudece la constitución
al par de sonoros ecos
tectónicos y titánicos.
No hay cobres que desfilen
microcosmos ignorados
bañandose de humo
en rios huecos.
En la lejania de la falda
se erigen árboles de cristal
y de ahí osan civilizarse
los que han sido civilizados.
Farolas verdes con pístilo de neon
tallos oxidados sin izquierda
por las saetas lágrimas de Tláloc.
Resguardan a fauna obligada
para que observe fauna desobligada
y la palabra del zenzontle
es feliz con sus 400 manifestaciones.
Caminas flotando en hierba gris
y el poeta quiebra las risas
sin exégesis en la tramoya
que hacen los héroes en atmósfera.
Las garantías se vuelven roca
y el patriotismo es un ave
implume,frágil y manca;
verde, roja y blanca.
Mirar los cisnes plásticos
bailar al ritmo de tus pies
y beber en pántanos pulcros
agua sin sal cortesía de la casa.
Te inmortalizaste hombre
en tu mármol pálido
y te gusta contener los aplausos
de cierta pareja volcánica.
Algo parecido a Él Quijote
custodia la persiana pacífica
y las cariátides te invocan
Adamo dueño de las musas.
Quiero vivir en tus murales
quiero abrigarme con lávaro
que ondeé en el azul
descendiendo por balcón.
Aqui se crío la Independencia
y si hubiese sido yo persa
aquí hubiera quemado Troya
pero nuestra serpiente altanera
propuso templos en lugar de palacios.
Un templo sin deidad
es un fénix sin llamas,
Huitzilopochtli se enjuaga
sus mejillas en nistayolero
de un báculo emplumado.
Miradas perdidas de asombro
entre las grietecillas del vidrio
voces extranjeras murmuran
en tus escaleras muchas,
espejo del espejo
guerrera azteca de concreto
esperando silenciosamente
la llegada de Quetzalcóalt del horizonte.
Miles te besan la huella
pocos ven con tus ojos,
dejame te lo suplico
tan solo un dia
esperar a tu lado
la llegada
de Quetzalcóalt del horizonte.
Con todas estas virtudes
mujer de 4 vientos
amarla es cosa sencilla.
Contemplando su arquitectura
besando el ámbar
de un sol diario.
Contemplar su gente
distraida como siempre
pero siempre arrulllada
por las palmas de una nube.
Contemplarla a usted
señora Ciudad De México.
incuban en las crisálidas
de un asfalto esparcido
con el aleteo infértil
de un ángel aúrico.
Su trompeta sin melodia
enmudece la constitución
al par de sonoros ecos
tectónicos y titánicos.
No hay cobres que desfilen
microcosmos ignorados
bañandose de humo
en rios huecos.
En la lejania de la falda
se erigen árboles de cristal
y de ahí osan civilizarse
los que han sido civilizados.
Farolas verdes con pístilo de neon
tallos oxidados sin izquierda
por las saetas lágrimas de Tláloc.
Resguardan a fauna obligada
para que observe fauna desobligada
y la palabra del zenzontle
es feliz con sus 400 manifestaciones.
Caminas flotando en hierba gris
y el poeta quiebra las risas
sin exégesis en la tramoya
que hacen los héroes en atmósfera.
Las garantías se vuelven roca
y el patriotismo es un ave
implume,frágil y manca;
verde, roja y blanca.
Mirar los cisnes plásticos
bailar al ritmo de tus pies
y beber en pántanos pulcros
agua sin sal cortesía de la casa.
Te inmortalizaste hombre
en tu mármol pálido
y te gusta contener los aplausos
de cierta pareja volcánica.
Algo parecido a Él Quijote
custodia la persiana pacífica
y las cariátides te invocan
Adamo dueño de las musas.
Quiero vivir en tus murales
quiero abrigarme con lávaro
que ondeé en el azul
descendiendo por balcón.
Aqui se crío la Independencia
y si hubiese sido yo persa
aquí hubiera quemado Troya
pero nuestra serpiente altanera
propuso templos en lugar de palacios.
Un templo sin deidad
es un fénix sin llamas,
Huitzilopochtli se enjuaga
sus mejillas en nistayolero
de un báculo emplumado.
Miradas perdidas de asombro
entre las grietecillas del vidrio
voces extranjeras murmuran
en tus escaleras muchas,
espejo del espejo
guerrera azteca de concreto
esperando silenciosamente
la llegada de Quetzalcóalt del horizonte.
Miles te besan la huella
pocos ven con tus ojos,
dejame te lo suplico
tan solo un dia
esperar a tu lado
la llegada
de Quetzalcóalt del horizonte.
Con todas estas virtudes
mujer de 4 vientos
amarla es cosa sencilla.
Contemplando su arquitectura
besando el ámbar
de un sol diario.
Contemplar su gente
distraida como siempre
pero siempre arrulllada
por las palmas de una nube.
Contemplarla a usted
señora Ciudad De México.