prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una gota de lluvia
tiene algo más que perder
que su agua,
por si aterriza en el desierto.
Al caer, mi alma
como un piano en el abismo
de teclas que abren heridas,
puertas hacia otros espacios de dolor.
La muerte
empezó su canción promiscua
acompañada por un coro inmenso de mamutes.
En el ojo cerrado de la historia
aún nacen lágrimas.
tiene algo más que perder
que su agua,
por si aterriza en el desierto.
Al caer, mi alma
como un piano en el abismo
de teclas que abren heridas,
puertas hacia otros espacios de dolor.
La muerte
empezó su canción promiscua
acompañada por un coro inmenso de mamutes.
En el ojo cerrado de la historia
aún nacen lágrimas.
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