dulcinista
Poeta veterano en el Portal
Aunque eres tú mujer, niña te digo,
luz de mis días, de mi noche estrella,
relámpago de sol, roja centella,
de mi amor por ti la luna es testigo.
Digo que eres mi alimento y prosigo
diciendo que eres la rosa más bella
y que este amor nada mancha ni mella
ya que somos hoguera en abrigo.
Para tu tristeza soy un amigo,
para tu boca fuego ardiendo en ella.
Como un perro persiguiendo tu huella
viendo si besar tus labios consigo.
La distancia es tortura y vil castigo
que en la espera a la vida así atropella
y aunque lejos -mi bien- el verso sella
la promesa en fundirme yo contigo.
Eladio Parreño Elías
13-Mayo-2012
Última edición: