Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Sin sonar el timbre ni abrir puertas
entró en mi casa un fantasma,
venía cansado y despistado
no sabía dónde estaba...
Le invité a sentarse junto a mí
y le ofrecí café y unas pastas,
intentó cogerlas pero su mano
las traspasaba...
Por su aspecto entendí
que fue víctima de un accidente
no sabía que había muerto
y angustiado ayuda me solicitaba.
Le explique con mucho tacto
su situación... Se agobiaba
y con cara de espanto
de él mismo se asustaba.
Le tranquilice como pude
le hice ver su luz blanca,
se fue dando un beso de aire
que me dejó en la cara.
Rosario de Cuenca Esteban