darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aceite brillante de tu labial rosáceo,
lactobacilos enamorados se extasían
en las entrañas de mi pasión.
A veces a durazno,
a fresa,
a mora;
trocitos de ilusión disfruta
mi sentido gustativo.
Vía láctea transitada por tu boca.
Se condensa,
se congela,
se coagula en sabores la felicidad
de mis días exquisitos.
Untas en mi labio superior el fluido dulce
de un deliquio puro.
Borras con besos todo rastro de culpa,
de haber paladeado la fruta de tu amor.
Ligero me deleito de lo habitual,
de lo cotidiano,
de lo banal;
un instante empírico recrea la imagen
de tus labios.