se habla de travesura
en la ciudad apretada de luces y sexo
y camionetas
de reporteras con fiebre implícita, acuden
desenfrenadas cruzan, mi espalda vendida
y pintorreando su olor
un hilo de cristal cae al suelo
polígamo
de religiones que son sepulcros
de mujeres que mato
a polvos, suaves del trece
de humedad, empujando sus cuerpos
contra el arpa de sierpes
vertiginosas.
en la ciudad apretada de luces y sexo
y camionetas
de reporteras con fiebre implícita, acuden
desenfrenadas cruzan, mi espalda vendida
y pintorreando su olor
un hilo de cristal cae al suelo
polígamo
de religiones que son sepulcros
de mujeres que mato
a polvos, suaves del trece
de humedad, empujando sus cuerpos
contra el arpa de sierpes
vertiginosas.