Una Noche Inolvidable
Érase una vez, en una noche del 31 de Octubre del año 2006, dos niños llamados Juan y Carlos, vivían en el estado de Alabama, en los Estados Unidos, ellos estaban muy emocionados porque era noche de Halloween.
Los niños salieron de sus casas a pedir su halloween cuando de repente algo muy extraño llamó la atención de Juan.
Juan: -¡Mira Carlos!, esa casona de allá
Carlos:-¡Oh! por Dios es increíble, sabes debemos de entrar
Juan:- ¿Crees? no estoy muy convencido
Carlos:- ¡Anda! ya verás que nos divertiremos un rato
Los dos muchachos acudieron a la casona, muy silenciosamente, pero sentían algo en su interior muy extraño.
Juan:-¡Voy a tocar!.
Carlos:- Pero no creo que haya nadie, esta casona se ve muy sola y antígÜa.
Juan se armó de valor y tocó la puerta muy fuerte, los dos muchachos fueron recibidos por una señora muy elegante y muy bien vestida.
Señora Elegante:-¡Bienvenidos! niños, hacia ya mucho tiempo que nadie tocaba a mi hogar, y por ser ustedes quién la volvió a tocar diganme que les gustaría recibir de halloween. Díganme dulces, regalos o una rica y deliciosa cena, ustedes deciden.
Los dos niños, quedaron en un asombro muy grande, que no podían ni responderle a la Señora Elegante.
Carlos:-¡Yo quiuero un banquete de lujo!
Juan:-¡Yo quiero dulces para todo el año!
La Señora Elegante se les quedó viendo con una cara de sopresa y admiración por lo que les estaba siendo pedido por los dos niños.
Señora Elegante:-¡Muy bien! les daré lo que ustedes me pidan mis niños!, pero deberán quedarse conmigo por siempre.
Los dos niños muy ansiosos y emocionados aceptaron la propuesta, sin pensar en lo que su elección les podría traer un un futuro no mu próximo.
Los niños disfritaron de su cena y sus dulces otorgados por la Señora, en compañía de ella, los niños notaron algo muy extraño en la Señora, ya que hablaba como si fuera de otra época y su mirada en ocasiones parecía perdida.
Juan:- ¡Oh no!, Carlos creó que deberíamos irnos, tengo mucho sueño.
Señora Elegante: No se preocupen esta casa es demasiado grande y cómoda, para todos nosotros, quédense acuerdense de su promesa.
Juan: ¡Si!, es cierto aceptámos gracias mi Señora.
Al día siguiente al despertar los dos niños, observaron que aquélla casona era totalmente horrible, estaba muy descuidada y sin sonido alguno, trataron de buscar a la Señora, pero esta sólamente se había esfumado, sin volver a saber nada de ella.
Buscaron en cajones, armarios y baúles, que había en aquella casa qalgún rastro de la Señora, y lo único que encopntraron fue una carta escrita por ella, lo que decía esta carta era, que ella iba a suicidarse, por no tener posibilidades de embarazarse, y su vida no valía nada sin un niño a su lado.
Los niños muy asustados corrieron hacía la puerta para salir, y olvidar el suceso, pero ocurrió algo muy extraño, la puerta estaba completamente sellada, sin posibilidad alguna de ser abierta por aquellas pequeñas creaturas.
Carlos:- ¡Juan!, ayúdame a abrir esta enorme puerta
Juan:-¡Oh! no, no se puede, esta totalmete sellada, es imposible abrirla
Carlos:-¡Oh! no estamos encerrados, con el fantasma de la Señora Elegante.
Asustados buscaron refugio en aquella casona, tiempo después el pueblo de Alabama, busco en todo lugar a los niños, las madres de estos niños no dejaban de llorar, estaban inconsolables por sus pequeños hijos, siguieron buscándolos las siguientes dos semanas sin para, pero a Juan y a Carlos nunca los pudieron encontrar, sin saber que ellos lamentablemente yacían muertos en aquella casona, Juan y Carlos murieron a manos de aquella Señora.
Pasaron los años y todas aquellas persona, que pasaban fuera de aquella casa, lograban escuchar gritos y llantos de horror, por supuesto se trataba de las almas encadenadas y sin paz de Juan y Carlos.
Fin