Debora Pol
Poeta asiduo al portal
Prision y tortura:
La sangre corre por mi cuerpo
destrozado por tanto sufrimento
Los golpes son tan salvajes
que no puedo levantarme
lloro en una esquina rezando
que no llegue un nuevo dia.
y me sigan martirizando
Me llaman de nuevo a declarar pero
ya no tengo alma ni saliva para hablar.
Que tengo los huesos destrozados
de tantos golpes que me han dado
Que yo creo en la justicia de verdad
y no en la crueldad ni en la brutalidad
La sangre corre por mi cuerpo
destrozado por tanto sufrimento
Los golpes son tan salvajes
que no puedo levantarme
lloro en una esquina rezando
que no llegue un nuevo dia.
y me sigan martirizando
Me llaman de nuevo a declarar pero
ya no tengo alma ni saliva para hablar.
Que tengo los huesos destrozados
de tantos golpes que me han dado
Que yo creo en la justicia de verdad
y no en la crueldad ni en la brutalidad