nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
El beso de la muerte
me querías dar un día,
pero tus lágrimas te obligaron
a decir...Te quiero vida mía.
Ese beso que tú me diste
tan apasionado en mis labios,
nos hizo fundirnos en caricias
y con desenfreno nos amamos.
Al despertar nos dimos cuenta
que en este mundo no estábamos,
nos habíamos ido juntos
al edén que nosotros queríamos.
Ese primer beso tan pasional
cuando nuestros labios se juntaron,
lo tendremos siempre en mente
porque con todo el amor lo desearon.