El Cielo de Octubre
Poeta asiduo al portal
Nunca el viento cae enfermo.
No lucha contra el tiempo.
Mi corazón ha de latir, constantemente,
se ha de seguir moviendo.
A veces vives, luego mueres,
para después vivir de nuevo.
En esta vida se muere uno,
casi una vez por segundo.
Luego su corazón late
y vive otro momento.
Nunca el viento cae enfermo.
En cambio nos moldea,
según pasa el tiempo,
como simple arcilla seca.
Nos envejece y luego ríe,
nos maltrata con el tiempo.
En cambio éste solo sonríe.
Nunca el viento cae enfermo.
Son cuerdas melodías
las que escucho con el tiempo.
Ya son años. Mucho viento.
Los eneros no recuerdan nieve fría,
sino campos donde un día no había viento.
No hubo horizontes en tanto invierno.
Nos faltó solo tiempo.
No lucha contra el tiempo.
Mi corazón ha de latir, constantemente,
se ha de seguir moviendo.
A veces vives, luego mueres,
para después vivir de nuevo.
En esta vida se muere uno,
casi una vez por segundo.
Luego su corazón late
y vive otro momento.
Nunca el viento cae enfermo.
En cambio nos moldea,
según pasa el tiempo,
como simple arcilla seca.
Nos envejece y luego ríe,
nos maltrata con el tiempo.
En cambio éste solo sonríe.
Nunca el viento cae enfermo.
Son cuerdas melodías
las que escucho con el tiempo.
Ya son años. Mucho viento.
Los eneros no recuerdan nieve fría,
sino campos donde un día no había viento.
No hubo horizontes en tanto invierno.
Nos faltó solo tiempo.