Maria Laura Del Aquila
Poeta veterano y reconocido en el portal.
Intramuros (De torturas y recuerdos)
(A Mario Benedetti y a su personaje Santiago, preso político, de Primavera con una esquina rota)
A veces quisiera gritarles a mis compañeros: ¡¡¡silencio por favor, silencio !!! pero sería injusto y poco comprensivo de mi parte, entonces aprieto los ojos y lo digo para mis adentros, solito para mí: silencio por favor, silencio esta noche es noche de recuerdos, de recordar la hora de los cuerpos, nuestros cuerpos, de repasar tu extensa geografía, de clavarte mi bandera en el ombligo para declarar tus continentes, un hallazgo mío, de recordar como era mirarte a los ojos y mirarte nuevamente como si te tuviera en frente. Esta noche es noche de recuerdos, de recordar tus cumbres y tus llanos, tus bosques y tus desiertos, de recordarte y redescubrirte en esa mirada retrospectiva y sentir que te veo por primera vez y descubrir la fuerza de tu mirada, la comisura de tus labios. Si supieras que bueno es viajar al país nosotros en algunas ocasiones, es una de las pocas cosas que no pueden quitarme, por que mis recuerdos son intensamente míos, urgentemente míos, puedo dejarlos volar o ponerlos en el cajoncito del olvido y hasta instalarles un candado de amnesia absoluta, para preservarlos de ellos, de sus asquerosas mentes, de sus inmundas manos y este olvido se volvería mi revolucionaria manera de amar, aún más, a los que amo.
Estoy exhausto y no queda una mínima fracción de mí que no me duela, parece que por hoy han terminado conmigo, tengo la boca seca, creo que no grité, pero a pesar de todo me siento victorioso; por que esta noche ganamos yo y mis recuerdos, esos que no pueden quitarme ni con sus mejores sesiones, mis recuerdos son los que me impulsan en momentos de claustrofóbica desesperación, mis recuerdos tan intensamente míos, tan urgentemente míos.
María Laura DellAquila
(A Mario Benedetti y a su personaje Santiago, preso político, de Primavera con una esquina rota)
A veces quisiera gritarles a mis compañeros: ¡¡¡silencio por favor, silencio !!! pero sería injusto y poco comprensivo de mi parte, entonces aprieto los ojos y lo digo para mis adentros, solito para mí: silencio por favor, silencio esta noche es noche de recuerdos, de recordar la hora de los cuerpos, nuestros cuerpos, de repasar tu extensa geografía, de clavarte mi bandera en el ombligo para declarar tus continentes, un hallazgo mío, de recordar como era mirarte a los ojos y mirarte nuevamente como si te tuviera en frente. Esta noche es noche de recuerdos, de recordar tus cumbres y tus llanos, tus bosques y tus desiertos, de recordarte y redescubrirte en esa mirada retrospectiva y sentir que te veo por primera vez y descubrir la fuerza de tu mirada, la comisura de tus labios. Si supieras que bueno es viajar al país nosotros en algunas ocasiones, es una de las pocas cosas que no pueden quitarme, por que mis recuerdos son intensamente míos, urgentemente míos, puedo dejarlos volar o ponerlos en el cajoncito del olvido y hasta instalarles un candado de amnesia absoluta, para preservarlos de ellos, de sus asquerosas mentes, de sus inmundas manos y este olvido se volvería mi revolucionaria manera de amar, aún más, a los que amo.
Estoy exhausto y no queda una mínima fracción de mí que no me duela, parece que por hoy han terminado conmigo, tengo la boca seca, creo que no grité, pero a pesar de todo me siento victorioso; por que esta noche ganamos yo y mis recuerdos, esos que no pueden quitarme ni con sus mejores sesiones, mis recuerdos son los que me impulsan en momentos de claustrofóbica desesperación, mis recuerdos tan intensamente míos, tan urgentemente míos.
María Laura DellAquila
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