Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por ti le puse las tuercas a esta achacosa rueda,
Le di cuerda al renqueante reloj ahorcado en mi pared,
Por ti até mis cordones en la oscuridad insensata,
Limpié las uñas de la tristeza y la convertí en florero,
Hidraté los pétalos secos, le hice un peinado a los sauces,
Por ti deje libres las esquinas de mi techo,
Arrancando telarañas iluminé los ángulos,
Por ti encendí las velas, sangré la piel de mis rodillas,
Desnudé mi mirada a las abejas, regué los helechos.
Por ti corté los maderos, encendí los colores de fuego.
Por ti abrí el mar de mis cortinas para que la luz busque
el exilio en las sábanas de mi cuarto lóbrego.
¿Por ti, para qué?.
Para inundarme de incluseros anhelos,
Para hacer un círculo más en este tronco
Que no sostiene la fruta de sus rezos
¿Por ti?... ¡para qué!
Para pintarme un jardín de escombros,
Una plaza de hielo, un horizonte vertical.
¿Por ti? ¡Para qué!...(mejor cambio de canal)
Le di cuerda al renqueante reloj ahorcado en mi pared,
Por ti até mis cordones en la oscuridad insensata,
Limpié las uñas de la tristeza y la convertí en florero,
Hidraté los pétalos secos, le hice un peinado a los sauces,
Por ti deje libres las esquinas de mi techo,
Arrancando telarañas iluminé los ángulos,
Por ti encendí las velas, sangré la piel de mis rodillas,
Desnudé mi mirada a las abejas, regué los helechos.
Por ti corté los maderos, encendí los colores de fuego.
Por ti abrí el mar de mis cortinas para que la luz busque
el exilio en las sábanas de mi cuarto lóbrego.
¿Por ti, para qué?.
Para inundarme de incluseros anhelos,
Para hacer un círculo más en este tronco
Que no sostiene la fruta de sus rezos
¿Por ti?... ¡para qué!
Para pintarme un jardín de escombros,
Una plaza de hielo, un horizonte vertical.
¿Por ti? ¡Para qué!...(mejor cambio de canal)