Ana Clavero
Poeta que considera el portal su segunda casa
Fénix
Ana Clavero
Ana Clavero
Yo veo más allá de su cuerpo,
de su risa y de su aliento,
yo veo en ella tan solo versos
y sus anhelados besos
(que nunca me ha de dar).
Yo veo más allá de tu nombre,
más allá de los muros del verbo.
Veo lo que no quiero,
la espina de mi anhelo.
(que nunca se hará realidad)
Yo veo en su mirada
la luz de mi hada,
la fuente de mi vida,
y el verso de mi poesía.
Yo veo en tus ojos de ébano
la promesa que hicimos al viento,
sentencia forzosa de olvido
de lo que, sin ser, fuimos.
Yo veo y veré lo que
ella nunca verá,
porque yo la quiero;
y ella nunca me amará.
Yo veo lo que no puedes negar
que tus bersos son un juego
con los que tú te diviertes
y yo, a mi alma entierro.
Yo veo en la oscuridad
la brisa del mar,
mi camino a un pedestal,
¡fuente de vitalidad!,
sueño que no se hace realidad.
Yo veo tu marfil hechicero,
el que alumbra mi ventana,
el que no puedo odiar
¡Ese por el que muero!
Yo veo y ella nunca verá
que nunca me amará.
yo la veré, no me verá
y mi mirada se perderá,
(la quiero y nunca me querrá).
Foto de una playa gaditana, tomada a principios de Diciembre
de su risa y de su aliento,
yo veo en ella tan solo versos
y sus anhelados besos
(que nunca me ha de dar).
Yo veo más allá de tu nombre,
más allá de los muros del verbo.
Veo lo que no quiero,
la espina de mi anhelo.
(que nunca se hará realidad)
Yo veo en su mirada
la luz de mi hada,
la fuente de mi vida,
y el verso de mi poesía.
Yo veo en tus ojos de ébano
la promesa que hicimos al viento,
sentencia forzosa de olvido
de lo que, sin ser, fuimos.
Yo veo y veré lo que
ella nunca verá,
porque yo la quiero;
y ella nunca me amará.
Yo veo lo que no puedes negar
que tus bersos son un juego
con los que tú te diviertes
y yo, a mi alma entierro.
Yo veo en la oscuridad
la brisa del mar,
mi camino a un pedestal,
¡fuente de vitalidad!,
sueño que no se hace realidad.
Yo veo tu marfil hechicero,
el que alumbra mi ventana,
el que no puedo odiar
¡Ese por el que muero!
Yo veo y ella nunca verá
que nunca me amará.
yo la veré, no me verá
y mi mirada se perderá,
(la quiero y nunca me querrá).
Foto de una playa gaditana, tomada a principios de Diciembre
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