Cien rosas blancas
Poeta recién llegado
Puedo esperar junto a mi taza de café manchado a la espera de tu llegada,
el tiempo se detienes mientras espero por ti sorbo a sorbo respiro tras respiro,
veo pasar la gente y mi imaginación se torna fugaz,y me puedo imaginar que esto es el futuro que nos depara ,tu te iras de mi lado ,
en busca de un sueño perdido ,sin embargo no dejare de amarte hasta los huesos.
Pasan lo segundo se pierden en los minutos ,media taza de café ,
y sigue pasando la gente ya mi corazón se desespera por tu llegada.
solo queda seguir a la espera en esta larga vida que veo venir en diez minutos ,
mi café ya esta casi extinto dictando la sentencia de este amor que se enterró entre mis huesos ,la esperanza se pierdo en la espuma del café el coraje de tu ida se estaba apoderando de mi cuerpo ,
mi corazón dio un grito a mi cabeza espera decía, una vez mas le hice caso y espere una vez mas y cuando la espuma se fue ,te vi entrar con aquellos ojos azules que me llevaban al mar a la vez que volaba por el eterno cielo, perdiéndome en su mirada, ese beso que pedía a grito nuestro cuerpos con una sonrisa cálida que se llevaba mi corazón y mi alma a volar .
el tiempo se detienes mientras espero por ti sorbo a sorbo respiro tras respiro,
veo pasar la gente y mi imaginación se torna fugaz,y me puedo imaginar que esto es el futuro que nos depara ,tu te iras de mi lado ,
en busca de un sueño perdido ,sin embargo no dejare de amarte hasta los huesos.
Pasan lo segundo se pierden en los minutos ,media taza de café ,
y sigue pasando la gente ya mi corazón se desespera por tu llegada.
solo queda seguir a la espera en esta larga vida que veo venir en diez minutos ,
mi café ya esta casi extinto dictando la sentencia de este amor que se enterró entre mis huesos ,la esperanza se pierdo en la espuma del café el coraje de tu ida se estaba apoderando de mi cuerpo ,
mi corazón dio un grito a mi cabeza espera decía, una vez mas le hice caso y espere una vez mas y cuando la espuma se fue ,te vi entrar con aquellos ojos azules que me llevaban al mar a la vez que volaba por el eterno cielo, perdiéndome en su mirada, ese beso que pedía a grito nuestro cuerpos con una sonrisa cálida que se llevaba mi corazón y mi alma a volar .
Última edición: