Glendalis Lugo
Poeta veterano en el portal
Me robaste un beso,
en imborrable tarde de abril,
revivió el amor
escondido en mi,
emergieron emociones recónditas,
como ladrón te posaste en mi corazón.
Mariposas en mi estomago,
calor en mi vientre,
sensaciones de amor besaban mi alma,
mi corazón latiendo a mil
nuestros labios amándose sin fin.
Hoy no son besos robados,
son promesa de un amor anhelado,
que duerme conmigo
y me acaricia infinito
producto de aquel beso robado.
Última edición: