15. PEPE MIERDA
Les voy a contar la historia
de mí mismo: Pepe Mierda,
que no mando en casi nada,
y a quien pisan por doquiera.
Me interesa una noticia,
a mi suegra se la pela,
y además están los niños
que la tele no te dejan.
Mi mujer me contradice,
como siempre, la primera,
-Pobrecitos hijos míos
¿cómo van a jugar fuera?-
-¡Pero si llevan en casa
la mañana toda entera!-
Mi suegra, muy complacida,
simula que se cabrea,
y mi mujer se rebota
-¿Pero no ves que ya es vieja?
... Total, que sin decir nada,
recibí varias collejas,
sin comerlo ni beberlo,
y todas en las orejas.
Así me tratan en casa,
como si fuera de cera.
Y aquí termina la historia
de mí mismo: Pepe Mierda.
xxx
Churrete
xxx
Nota: Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Esto es sólo una chirigota.
Les voy a contar la historia
de mí mismo: Pepe Mierda,
que no mando en casi nada,
y a quien pisan por doquiera.
Me interesa una noticia,
a mi suegra se la pela,
y además están los niños
que la tele no te dejan.
Mi mujer me contradice,
como siempre, la primera,
-Pobrecitos hijos míos
¿cómo van a jugar fuera?-
-¡Pero si llevan en casa
la mañana toda entera!-
Mi suegra, muy complacida,
simula que se cabrea,
y mi mujer se rebota
-¿Pero no ves que ya es vieja?
... Total, que sin decir nada,
recibí varias collejas,
sin comerlo ni beberlo,
y todas en las orejas.
Así me tratan en casa,
como si fuera de cera.
Y aquí termina la historia
de mí mismo: Pepe Mierda.
xxx
Churrete
xxx
Nota: Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Esto es sólo una chirigota.