martamarques
Poeta adicto al portal
Morir de amor
Ribera de la mar de clara luna,
el llanto aun importuna.
Abatida por la ola solitaria
la bella caracola imaginaria,
de musa funeraria
entona su plegaria de oro y cuna.
Busca en la sinrazón, si hubiera alguna,
a tu ida inoportuna.
Luciérnaga de luz mi candelaria
como soprano diestra de triste aria,
entona la plegaria
de aquesta vida cruenta sin fortuna.
Fatalidad fundida en duro acero,
bañada en quejumbroso mar en hielo,
que otrora fue el anhelo
del yodo y sal en vuelo aventurero.
El mar te llama, viejo mensajero,
danza su fantasía en este cielo.
Morir, azur consuelo,
con el fondo del mar de compañero.
Marta Marques
Ribera de la mar de clara luna,
el llanto aun importuna.
Abatida por la ola solitaria
la bella caracola imaginaria,
de musa funeraria
entona su plegaria de oro y cuna.
Busca en la sinrazón, si hubiera alguna,
a tu ida inoportuna.
Luciérnaga de luz mi candelaria
como soprano diestra de triste aria,
entona la plegaria
de aquesta vida cruenta sin fortuna.
Fatalidad fundida en duro acero,
bañada en quejumbroso mar en hielo,
que otrora fue el anhelo
del yodo y sal en vuelo aventurero.
El mar te llama, viejo mensajero,
danza su fantasía en este cielo.
Morir, azur consuelo,
con el fondo del mar de compañero.
Marta Marques
::