Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy hice un puño tus lágrimas
y las arropé en un espacio de mi ser.
Para que dejaran de torturarte
y brotaran a cambio pedazos de placer.
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:: Hoy decidí tenderte un lecho de rosas
para que caminaras descalzo.
Y pudieras llevarme un momento
a visitar tu lejano espacio.
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:: Hoy quise sentarme
a mirar tus lágrimas correr
y con mis manos las quise coger.
Pero una se me desplazo entre los dedos
y no la pude secar.
Esa fue la triste historia
que aún no me haz querido contar.
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:: Habrá tiempo otro día para hacerlo.
Paciencia es lo que más tengo.
Igual yo te contare la mía
para disipar juntos esta agonía.
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