Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
VILA BELLEZA…
Vi la belleza enceguecida y furiosa,
la serenidad a bulto reverberando,
los intersticios que estrujaban la luz estrepitosa
para luego arrojarla contra otros muladares decisiva;
vi la bondad cuajando eriales,
la esencia de la palabra antes pronunciada
precipitando aspavientos en tragaluces y cofrades,
aquella voz resoplando en la reflexión de las campanas
y que ahora cumple con su rito de elíxir y desenfreno.
Vi el candor protuberante en las mesas,
el corno alambicando los espacios,
el fluido de una música musitando entre islas promiscuas,
el rezo por una paz enciclopédica y pedante.
Vi la tarde encendiendo paupérrima sus hogueras
liquidando en plásticos la noticia de otra noche,
el día licuando su ámbar en las distanciasde los meses,
el hedor del pensamiento derramándose en esteros.
La belleza emancipada resarciendo sus humores,
desgastando la lona que encapsula el tiempo y su molicie.
Vi la belleza merodeando, loca, desbandada,virgen, sin desganos…
pero sólo fue un instante, un chasquido apenas,
mientras el segundo palpitaba alucinado.
Vi la belleza enceguecida y furiosa,
la serenidad a bulto reverberando,
los intersticios que estrujaban la luz estrepitosa
para luego arrojarla contra otros muladares decisiva;
vi la bondad cuajando eriales,
la esencia de la palabra antes pronunciada
precipitando aspavientos en tragaluces y cofrades,
aquella voz resoplando en la reflexión de las campanas
y que ahora cumple con su rito de elíxir y desenfreno.
Vi el candor protuberante en las mesas,
el corno alambicando los espacios,
el fluido de una música musitando entre islas promiscuas,
el rezo por una paz enciclopédica y pedante.
Vi la tarde encendiendo paupérrima sus hogueras
liquidando en plásticos la noticia de otra noche,
el día licuando su ámbar en las distanciasde los meses,
el hedor del pensamiento derramándose en esteros.
La belleza emancipada resarciendo sus humores,
desgastando la lona que encapsula el tiempo y su molicie.
Vi la belleza merodeando, loca, desbandada,virgen, sin desganos…
pero sólo fue un instante, un chasquido apenas,
mientras el segundo palpitaba alucinado.
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