Juan Cardoza Romero
Poeta recién llegado
Mis parpados serenos, logrado de un idóneo reposo
mis ojos listos para observar la luz de un día maravilloso
aquí todos los días son especial, y el primer suspiro promete felicidad
un paradisíaco amanecer, donde las fechorías del destino no suelen suceder.
Como primicia del día agradezco a quien nos autorizó la existencia
por hacer que mi vida sea grata al permitir que tu corazón palpite
sin ti no sería posible este cielo, eres el motivo, eres lo primero
y en segundos presenciare una acción portentosa, es esto un prodigio
el despertar de mi amada, que al levantar sus parpados deslumbra y sacia mi gusto
procesión de ángeles que recorren el borde de tus ojos
tus ojos que como el cielo que me cubre iluminan mi mundo
tomados de la mano jugueteamos, bailamos y cantamos
como si una pareja de jóvenes hubiesen conseguido lo extraordinario
haberse correspondido sus seres internos e igualmente sus seres externos
con risa impetuosa nos encaminamos al jardín que creo dios en el principio
sin la existencia del sustento de impios nos alimentaremos de manjares santos
que nos transmitan concordia para que nuestros días sean eternos.
Declarando que eres más que medicina sobre mi
si me tocara morir, no moriré porque viviré en tu corazón
estando seguro que a tu lado la maldad nunca me cubrirá
podré ceder a que mi cuerpo caiga, mi alma vuele y mi espíritu renazca
después de recorrer mi rosto sobre tu negara cabellera que justifica mi vida
y enredado entre su perfume y entre la belleza de cada hebra desfallecer
para renacer la mañana siguiente al verte sonreír
tu sonrisa que cada día me conquista, ahí es cuando el vigor sobra en mi voz
para manifestarme y confesar lo que con actos te demuestro; te amo
Pero claro, en su totalidad esto ha sido uno de cuantiosos sueños
no puedo amarte si no te tengo, aunque… puedo soñar que te amo.
Juan B. Cardoza Romero.© (22-Dic-2011)
Fuente: http://simplemente-expresion.blogspot.com/
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