Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Puedo retorcer el verso y pulverizarlo
en la sombra indefinida de cada letra
en las aspas de una equis cualquiera
con sólo ponerme un poco extrema.
Tamizar las palabras en el cedazo
de la V perdida en alguna guerra
y los acentos que fueron flechas
usarlos para mover la mezcla.
En este corazón desahuciado
destilarlo todo en una y griega
que en olímpico eco navega
entre las emes de un poema.
Que si son mis sueños harapos
acuñados en la cruz de una moneda
yo me empeño en darle mil vueltas
para cambiar en su cara la mueca.
Y como el escorpión que atrapado
en un círculo de fuego se envenena
a veces las sumas me restan
en el camino algo de fuerza.
Mas al versar florece en el secano
la mandrágora de mis mesetas
hechizándome su raíz al beberla
con hipnosis de tristeza suspensa.