yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ella se cuidaba de las metáforas y los semáforos en rojo
y solía languidecer al oriente de su tal por cual,
ella no entendía de poesía
y gustaba de lanzar hipérboles a los transeúntes,
mientras desgastaba la falda en sus ires y venires
por las aceras sucias de naftalina.
Ella carecía de nombre,
o al menos nadie lo usaba para nombrarla
y a cambio pronunciaban un “¿Cuánto?”
febril hace veinte años
y desganado diecinueve para acá;
se volvió manida como farola,
elemento de referencia de once a dos.
Acostumbraba en un principio adornar la calle con escotes
y joyas de bagatela,
media sonrisa,
largas las piernas,
rotas las medias
y tres centímetros de corazón;
después el frio de un diciembre
se quedo en ella en cada primavera
y una vez que se salvo de las emociones
se dibujo a si misma en un cuadro de Edward Hopper,
ofreciendo sabanas como aspirinas,
como laxantes.
La media sonrisa se perdió en arrugas,
los ojos solo frecuentaban brillos de cocaína
y su perfume olía cada vez mas a alcohol…
se volvieron escasos los oficiantes de sus caricias
y el “¿Cuánto ? de inicio fue perdiendo valor,
así que se refugio en la indiferencia,
menos escotes
más y más alcohol
y fue cayendo en covachas de olvido
hasta que esta tarde el noticiero la puso de nuevo en la memoria
de los que solían acudir...
“muere prostituta por el rumbo de Carrillo, las causas
aparentes
son una sobredosis …”
Yo aun pienso que ella detestaba la poesía,
los semáforos en rojo y la ausencia de su tal por cual.
Morelia, Michoacan.18 de junio de 2012
y solía languidecer al oriente de su tal por cual,
ella no entendía de poesía
y gustaba de lanzar hipérboles a los transeúntes,
mientras desgastaba la falda en sus ires y venires
por las aceras sucias de naftalina.
Ella carecía de nombre,
o al menos nadie lo usaba para nombrarla
y a cambio pronunciaban un “¿Cuánto?”
febril hace veinte años
y desganado diecinueve para acá;
se volvió manida como farola,
elemento de referencia de once a dos.
Acostumbraba en un principio adornar la calle con escotes
y joyas de bagatela,
media sonrisa,
largas las piernas,
rotas las medias
y tres centímetros de corazón;
después el frio de un diciembre
se quedo en ella en cada primavera
y una vez que se salvo de las emociones
se dibujo a si misma en un cuadro de Edward Hopper,
ofreciendo sabanas como aspirinas,
como laxantes.
La media sonrisa se perdió en arrugas,
los ojos solo frecuentaban brillos de cocaína
y su perfume olía cada vez mas a alcohol…
se volvieron escasos los oficiantes de sus caricias
y el “¿Cuánto ? de inicio fue perdiendo valor,
así que se refugio en la indiferencia,
menos escotes
más y más alcohol
y fue cayendo en covachas de olvido
hasta que esta tarde el noticiero la puso de nuevo en la memoria
de los que solían acudir...
“muere prostituta por el rumbo de Carrillo, las causas
aparentes
son una sobredosis …”
Yo aun pienso que ella detestaba la poesía,
los semáforos en rojo y la ausencia de su tal por cual.
Morelia, Michoacan.18 de junio de 2012
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