SALDIO CORAL
Poeta recién llegado
Mi piel extraña tus besos;
sin ellos, en la vida vago perdido;
hasta huye de mis labios tu nombre,
¿En qué boca mora en este mundo?
No te encuentro, todo está oscuro;
a mis gritos los devora el silencio.
Pero las frases que me dijiste en silencio;
al son de mis caricias y mis besos,
cuando me entregabas en lo oscuro
tu cuerpo que me tenía perdido,
están en bocas de todo el mundo;
y todas dicen llamarse con tu nombre.
¿Por qué, maldiciendo mi nombre,
marchaste dejando aquí el silencio?
Sólo tú eras dueña de mi mundo;
¿Acaso no correspondí a tus besos
o no te devolví el calor perdido
que robó de tí el oscuro?
Desafié por tí al cielo oscuro;
usé como hechizo tu nombre,
y le arranqué el disfraz perdido
del Monarca del reino en silencio;
para juntos, asfixiarnos entre besos
como si fuera el albor del mundo.
¿Por ello maldito soy, hoy, en el mundo?
Todo pecado se expone de lo oscuro
y el castigo es, de los azotes, sus besos;
¿entonces fue vil el adorar tu nombre
para ser condenado por tu silencio
y tus recuerdos, amor perdido?
El sol ya muerto, ya perdido
frunce el ceño a este mundo;
¿Acaso le abandonaste también en silencio?
¿Acaso fue tu belleza, que en lo oscuro,
ocultando tu mágico nombre;
atrajo de la muerte, sus besos?
Como sea...sin tus besos siempre estaré perdido;
vagando solo en este mundo
llamaré por tu nombre sólo al silencio.
sin ellos, en la vida vago perdido;
hasta huye de mis labios tu nombre,
¿En qué boca mora en este mundo?
No te encuentro, todo está oscuro;
a mis gritos los devora el silencio.
Pero las frases que me dijiste en silencio;
al son de mis caricias y mis besos,
cuando me entregabas en lo oscuro
tu cuerpo que me tenía perdido,
están en bocas de todo el mundo;
y todas dicen llamarse con tu nombre.
¿Por qué, maldiciendo mi nombre,
marchaste dejando aquí el silencio?
Sólo tú eras dueña de mi mundo;
¿Acaso no correspondí a tus besos
o no te devolví el calor perdido
que robó de tí el oscuro?
Desafié por tí al cielo oscuro;
usé como hechizo tu nombre,
y le arranqué el disfraz perdido
del Monarca del reino en silencio;
para juntos, asfixiarnos entre besos
como si fuera el albor del mundo.
¿Por ello maldito soy, hoy, en el mundo?
Todo pecado se expone de lo oscuro
y el castigo es, de los azotes, sus besos;
¿entonces fue vil el adorar tu nombre
para ser condenado por tu silencio
y tus recuerdos, amor perdido?
El sol ya muerto, ya perdido
frunce el ceño a este mundo;
¿Acaso le abandonaste también en silencio?
¿Acaso fue tu belleza, que en lo oscuro,
ocultando tu mágico nombre;
atrajo de la muerte, sus besos?
Como sea...sin tus besos siempre estaré perdido;
vagando solo en este mundo
llamaré por tu nombre sólo al silencio.