43.ROMANCE POBRE
Por el sendero del lago
va caminando el mendigo
con sus alforjas vacías
y con el rostro cetrino.
Hay un pozo en su mirada
que me parece infinito,
su figura desgarbada
me sorprende por su hechizo.
Al andar cojea un poco
pero su porte es altivo,
de su pobreza evidente
ni alardea, ni es amigo.
Se sienta, que está cansado,
en el borde del camino,
y se pone entre los dientes
una brizna de tomillo.
El sol calienta con fuerza
por el rigor del estío
y el mendigo se refugia
bajo un sombrero pajizo.
Saca vino y echa un trago
que saborea con mimo,
y cierra luego la bota
para colgarla del cinto.
Todavía hay un paseo
marchando con paso vivo
si quiere llegar temprano
al siguiente pueblecito.
Se levanta sin esfuerzo
... pero su paso es cansino,
y mientras anda se ayuda
con una rama de olivo.
xxx
Churrete
Por el sendero del lago
va caminando el mendigo
con sus alforjas vacías
y con el rostro cetrino.
Hay un pozo en su mirada
que me parece infinito,
su figura desgarbada
me sorprende por su hechizo.
Al andar cojea un poco
pero su porte es altivo,
de su pobreza evidente
ni alardea, ni es amigo.
Se sienta, que está cansado,
en el borde del camino,
y se pone entre los dientes
una brizna de tomillo.
El sol calienta con fuerza
por el rigor del estío
y el mendigo se refugia
bajo un sombrero pajizo.
Saca vino y echa un trago
que saborea con mimo,
y cierra luego la bota
para colgarla del cinto.
Todavía hay un paseo
marchando con paso vivo
si quiere llegar temprano
al siguiente pueblecito.
Se levanta sin esfuerzo
... pero su paso es cansino,
y mientras anda se ayuda
con una rama de olivo.
xxx
Churrete