Cuervo4141
Poeta que considera el portal su segunda casa
Había una vez, una anciana mujer en un lejano pueblo entre las montañas,rodeada su cabaña de arboles;
con un bello jardín lleno de flores silvestres y coloridas. Era un paraíso tan especial a la vista de esos ojos
trigueños y melancólicos. Nada parecía inquietar ese bello panorama que se miraba en su entorno.
Siempre allí silenciosa, llena de una mirada de melancolía, perdida en ese horizonte que la llenaba de esa paz que ella abrazaba celosa.¡ Entre suspiros de ensueño se perdía su murmullo en eternos silencios de olvido!¡ Pobre anciana nada disturba su mundo!¡ Jamás supo cuando su vida termino porque su amiga soledad se poso en su alma y nunca se fue!. Y se perdió su sueño y se volvió locura su lucidez más entre su paraíso ficticio ella es feliz.¡ Ya no hay juventud!... ¡Ya no hay soledad!...¡ Y su locura de senectud en su nuevo mundo se volvió¡...¡ Ya no hay inviernos sólo primaveras eternas!
con un bello jardín lleno de flores silvestres y coloridas. Era un paraíso tan especial a la vista de esos ojos
trigueños y melancólicos. Nada parecía inquietar ese bello panorama que se miraba en su entorno.
Siempre allí silenciosa, llena de una mirada de melancolía, perdida en ese horizonte que la llenaba de esa paz que ella abrazaba celosa.¡ Entre suspiros de ensueño se perdía su murmullo en eternos silencios de olvido!¡ Pobre anciana nada disturba su mundo!¡ Jamás supo cuando su vida termino porque su amiga soledad se poso en su alma y nunca se fue!. Y se perdió su sueño y se volvió locura su lucidez más entre su paraíso ficticio ella es feliz.¡ Ya no hay juventud!... ¡Ya no hay soledad!...¡ Y su locura de senectud en su nuevo mundo se volvió¡...¡ Ya no hay inviernos sólo primaveras eternas!