prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cada persona tiene su nube,
su lluvia,
pero es tan difícil mirar al cielo
y reconocer lágrimas.
En tus charcos de pétalos
nacen mis peces condenados
a vivir solo un instante
-besos que nunca encuentran tu agua-
Heridas del alma
acordeones
que se dilatan y encojen
entonando las primeras notas de esa canción que la muerte
la puso al nombre de un amor que nos desangra por sus venas.
su lluvia,
pero es tan difícil mirar al cielo
y reconocer lágrimas.
En tus charcos de pétalos
nacen mis peces condenados
a vivir solo un instante
-besos que nunca encuentran tu agua-
Heridas del alma
acordeones
que se dilatan y encojen
entonando las primeras notas de esa canción que la muerte
la puso al nombre de un amor que nos desangra por sus venas.
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