RosaBlue
Poeta adicto al portal
De mis palabras que perseguían tu cuerpo
y de mis ganas de sentir más que un verbo;
de tu aroma perdido en algún lugar del tiempo
y de mi verso opaco pintando un sentimiento.
Desde la esquina del patio,
en el que buscaba del aire un motivo,
Y de las entrañas de la cama
que vivió el insomnio de tu descuido.
Ahí, quedaron momentos cuajados de esencia,
tendidos mi incomprensión y tu ausencia;
ahí, queda la mano extendida a la compañía,
el abrazo apretado a las horas vacías;
ahí, queda el beso omitido,
mojado en las lágrimas de tu olvido;
ahí, queda tu adiós escrito
en la carne de este corazón partido.
Y el amor...
¡Qué importa donde queda el amor!
y de mis ganas de sentir más que un verbo;
de tu aroma perdido en algún lugar del tiempo
y de mi verso opaco pintando un sentimiento.
Desde la esquina del patio,
en el que buscaba del aire un motivo,
Y de las entrañas de la cama
que vivió el insomnio de tu descuido.
Ahí, quedaron momentos cuajados de esencia,
tendidos mi incomprensión y tu ausencia;
ahí, queda la mano extendida a la compañía,
el abrazo apretado a las horas vacías;
ahí, queda el beso omitido,
mojado en las lágrimas de tu olvido;
ahí, queda tu adiós escrito
en la carne de este corazón partido.
Y el amor...
¡Qué importa donde queda el amor!