Cuando te sientes frágil ...

Francisco Redondo Benito

Moderador/enseñante del subforo de MÉTRICA y RIMA
Cuando te sientes frágil me miras a los ojos
con sonrisa tan triste y desvalida
que me dan ganas de besar tus manos,
tomarte entre mis brazos
y acunar tu desmayo.

Cuando te sientes triste, descienden por tus ojos
lentas nieblas que enturbian tu mirada
y manan llanto, tan calladamente
que deseo achicarlas con mis besos
y arropar tu tristeza.

Cuando te sientes débil y la fiebre se asoma hasta tus ojos
y te pasma un fugaz escalofrío,
ante el progreso de la calentura
quisiera ser cobijo y medicina
y conjurar tus males.

Cuando, recuperada, convaleces, y se animan tus ojos,
y no sé cómo vuelve tu alegría,
ganas me dan de abrir cada ventana,
poner banderas y lanzar bengalas
y festejar tu vuelta:

el regreso final a la esperanza.
 
Cuando te sientes frágil me miras a los ojos
con sonrisa tan triste y desvalida
que me dan ganas de besar tus manos,
tomarte entre mis brazos
y acunar tu desmayo.

Cuando te sientes triste, descienden por tus ojos
lentas nieblas que enturbian tu mirada
y manan llanto, tan calladamente
que deseo achicarlas con mis besos
y arropar tu tristeza.

Cuando te sientes débil y la fiebre se asoma hasta tus ojos
y te pasma un fugaz escalofrío,
ante el progreso de la calentura
quisiera ser cobijo y medicina
y conjurar tus males.

Cuando, recuperada, convaleces, y se animan tus ojos,
y no sé cómo vuelve tu alegría,
ganas me dan de abrir cada ventana,
poner banderas y lanzar bengalas
y festejar tu vuelta:

el regreso final a la esperanza.



Cuando te veo mal, me siento a morir,
necesito de tus besos, sin ellos estoy perdida,
y la sombra me ayuda a seguir,
cuánto más te contemplo, la vida de cada día...
Un placer haber pasado, un beso.
 
Cuando te sientes frágil me miras a los ojos
con sonrisa tan triste y desvalida
que me dan ganas de besar tus manos,
tomarte entre mis brazos
y acunar tu desmayo.

Cuando te sientes triste, descienden por tus ojos
lentas nieblas que enturbian tu mirada
y manan llanto, tan calladamente
que deseo achicarlas con mis besos
y arropar tu tristeza.

Cuando te sientes débil y la fiebre se asoma hasta tus ojos
y te pasma un fugaz escalofrío,
ante el progreso de la calentura
quisiera ser cobijo y medicina
y conjurar tus males.

Cuando, recuperada, convaleces, y se animan tus ojos,
y no sé cómo vuelve tu alegría,
ganas me dan de abrir cada ventana,
poner banderas y lanzar bengalas
y festejar tu vuelta:

el regreso final a la esperanza.

Bonitas letras dejas en tu poema llenas de cobijo, me han gustado mucho, le has dado un enfoque con mucha sensibilidad. Te dejo estrellas para tu pluma, un abrazo y un beso. Tere
 
bajo el dulce manto
de tus brazos cálidos,
ya no hay ni fiebre ni dolor,
sana mi alma con tus caricias
que aunque el cuerpo este afligido
el corazón esta vivo...
seguiré dando brillo
para darte sonrisas eternas
por estar al lado de mi cama...

hermoso leerte...
así siento cuando mis niñas se me
enferman...
gracias por este regalo...
 
bajo el dulce manto
de tus brazos cálidos,
ya no hay ni fiebre ni dolor,
sana mi alma con tus caricias
que aunque el cuerpo este afligido
el corazón esta vivo...
seguiré dando brillo
para darte sonrisas eternas
por estar al lado de mi cama...

hermoso leerte...
así siento cuando mis niñas se me
enferman...
gracias por este regalo...

Precioso tu comentario. Muchas gracias, wiccambar.
 

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