Jose Dominguez
Poeta asiduo al portal
Delgada, delicada,
centinela de metal;
con celo guardas del portal
la clave
y los pertrechos;
férrea, guardián de los secretos
que abrigan los estantes
los libros de vida o
el cofre de un amante.
Tú y tu sincronismo certero:
¿¡Finísima precisión o hechizo
cerrajero!?
Antigua o moderna
secular o religiosa;
¡el enigma es igual!:
fuera madera
o fuera metal.
Profundos y rectos surcos
en tu delineada finura
son la guía rutinaria
en el oscuro abismo
de tu hembra solitaria.
Ambas, mudo secreto:
sin ti o sin ella, son nada.
De vez en cuando te pierdes
en un rincón, errante,
pero eres única al tacto suave
como al oído tu sonar vibrante.
Detrás de cualquier puerta
siempre dispuesta
a los deseos de tu señor.
Férrea esclava,
dulce metal, llevas la señal
y la palabra de pase.
Tus hermanas
atadas a ti
con decorado o humilde lazo
huérfanas quedan allí
al fin de aliviar el paso.
¡Destello de metal!
¡Artificio imperecedero!
¡Oh! ¡Misterio elemental!
¡Si te extravías! ¡Muero!
JDz
centinela de metal;
con celo guardas del portal
la clave
y los pertrechos;
férrea, guardián de los secretos
que abrigan los estantes
los libros de vida o
el cofre de un amante.
Tú y tu sincronismo certero:
¿¡Finísima precisión o hechizo
cerrajero!?
Antigua o moderna
secular o religiosa;
¡el enigma es igual!:
fuera madera
o fuera metal.
Profundos y rectos surcos
en tu delineada finura
son la guía rutinaria
en el oscuro abismo
de tu hembra solitaria.
Ambas, mudo secreto:
sin ti o sin ella, son nada.
De vez en cuando te pierdes
en un rincón, errante,
pero eres única al tacto suave
como al oído tu sonar vibrante.
Detrás de cualquier puerta
siempre dispuesta
a los deseos de tu señor.
Férrea esclava,
dulce metal, llevas la señal
y la palabra de pase.
Tus hermanas
atadas a ti
con decorado o humilde lazo
huérfanas quedan allí
al fin de aliviar el paso.
¡Destello de metal!
¡Artificio imperecedero!
¡Oh! ¡Misterio elemental!
¡Si te extravías! ¡Muero!
JDz
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