Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
BIEN PUDIERA
Bien pudiera delimitar las distancias
que me alejan de la orilla, del tiempo y el desgano,
del olvido incipiente y sus harapos reprimidos;
escriturar los retoños
y el volúmen de los meses que no hacen caso de opresiones
y dejan sustancias lascivas en el polvo
que arrancó el año en sus vitrinas desusadas.
Pudiera ser el alquimista,
el hacedor postizo de la piedra,
el numerólogo perseguidor del infinito,
pero igual me detiene este abismo inconmensurable
que se abre en mi costado como avatar y deudo.
Pudiera hacerme merecedor del milagro
pero me hace falta la razón y el sosiego,
la medida del triángulo y sus vértices obtusos.
Bien pudiera delimitar las distancias
que me alejan de la orilla, del tiempo y el desgano,
del olvido incipiente y sus harapos reprimidos;
escriturar los retoños
y el volúmen de los meses que no hacen caso de opresiones
y dejan sustancias lascivas en el polvo
que arrancó el año en sus vitrinas desusadas.
Pudiera ser el alquimista,
el hacedor postizo de la piedra,
el numerólogo perseguidor del infinito,
pero igual me detiene este abismo inconmensurable
que se abre en mi costado como avatar y deudo.
Pudiera hacerme merecedor del milagro
pero me hace falta la razón y el sosiego,
la medida del triángulo y sus vértices obtusos.