Ya al final sólo me queda reír,
sentarme y sonreír
mientras la tristeza escarba
entre los recuerdos.
Saldré y reiré
y el desasosiego
el sinsabor de los días,
me consumirá por dentro.
Así, mientas mis labios ríen,
suspiraré para evitar que el dolor
se haga manifiesto
en gotas salinas del lacrimal.
De esa manera, cercano a que todo termine,
me la pasaré entre risas
y de vez en cuando callaré un poco
para dejar pasar el dolor.
sentarme y sonreír
mientras la tristeza escarba
entre los recuerdos.
Saldré y reiré
y el desasosiego
el sinsabor de los días,
me consumirá por dentro.
Así, mientas mis labios ríen,
suspiraré para evitar que el dolor
se haga manifiesto
en gotas salinas del lacrimal.
De esa manera, cercano a que todo termine,
me la pasaré entre risas
y de vez en cuando callaré un poco
para dejar pasar el dolor.
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