Pedro Darquea
Poeta asiduo al portal
Para no mover un dedo
busqué tu alivio en mi senda,
el rencor de lo furtivo,
las cenizas que se ausentan,
tu disparo atrevido
que soñó mi vida entera,
fue premisa,
y la certeza de tus piernas,
se encarnó en un marcapasos
enterrado entre estas venas.
Eres piel blanca,
barca surcando mis ríos,
ondas de agua dulce
que amortiguan tanta sal
y suspenden el martirio.
busqué tu alivio en mi senda,
el rencor de lo furtivo,
las cenizas que se ausentan,
tu disparo atrevido
que soñó mi vida entera,
fue premisa,
y la certeza de tus piernas,
se encarnó en un marcapasos
enterrado entre estas venas.
Eres piel blanca,
barca surcando mis ríos,
ondas de agua dulce
que amortiguan tanta sal
y suspenden el martirio.
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