No soy poeta
Poeta fiel al portal

VOLÓ EL RUISEÑOR
(Tercetillos encadenados)
Recuerdo, no se fue.
Se cambió de vestido,
de zapatos también.
Ahora sí, se ha ido.
Ya no escucha el cantar
como habría querido.
Se quedó sin amar.
Se guardó aquél suspiro
que exhalaba al hablar.
En su triste retiro
una pluma difiere
en su piel de papiro.
No sabrá si lo quiere.
No lo quiere saber
tal vez ya no valiere.
Ofrendado alfiler
de sus pies y sus manos
se apuró a sostener.
En la flor de avellanos
respiraba boyante
el calor de veranos.
Ya no hay Dios que levante
ni que lo haga canción.
Se quedó ondisonante
de abrazar la ilusión.
Última edición: