LuKaS
L'enfant terrible
Desperté al oír los pájaros trinar;
apreté mi mullida almohada persa,
sentí lo tersa de su piel, acariciar,
mientras me inspiraba un poema,
de esos que nunca suelo escribir...
Los inciensos de ensueño encendidos,
aún ardían su alma hecha carbones.
Me perdí, entre las flores y jarrones,
y entre sedas y girones me envolví...
Sentí a mi alma hacerse humo.
fue éxtasis quién evaporó mi piel.
Con el cielo y la luna me hice uno,
y dibujé un corazón de papel...
ni una lágrima lo mojó esta vez.
¡Por fin era feliz eternmante al despertar!
No necesité a recurrir a la luz de tu mirar,
hacia el mar me escurrí y me hice un coral,
¡entre peces nadé y no me podía ahogar!.
Tantas lágrimas vertí,
que mi río llegó al mar.
Tantas veces fui infeliz,
que sólo quedaba sonreír.
Tantas veces lloré por tí...
ya no tenía qué mas llorar...
Y si mis lágrimas hubieran escapado por última vez...
se habrían confundido con el mar...
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