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En este viaje que emprendes amiga mía,
No tengas miedo, ni reproches
Consuélate sabiendo que la distancia
no es tan importante como el afecto;
y que el calor del sol nos acaricia a todos
en todos los rincones del mundo
Mira en las noches el cielo y descubre
que es el mismo manto que abrigó
a Aristóteles, a Neruda y a Julieta con su Romeo
Camina descalza, siente la tierra a tus pies,
ella seguirá ahí cuando no seas mas que polvo de estrellas...
Recorre despacio la playa, en la arena encuentra
a las rocas inmensas y soberbias que fueron,
ellas te enseñarán una lección de humildad
que les fue dada por el mar y el tiempo...
Y si tienes que cortar algo,
que no sean muñecas ni pasteles,
sino tus miedos y tu pasado.
Encuéntrate un día besando en lo oscuro
a un hombre que no se distinga de la noche sino en su calor..
Y déjate guiar por las estrellas que te miran en sus ojos...
Entona canciones todos los días, la música es memoria,
y te acompañará cuando nadie lo haga.
Deja un espacio en tu cama para que te visiten los recuerdos,
pero sele todos los días infiel a tu ayer
con el presente que se te regala detrás de cada esquina...
Sueña, que no es pecado y si lo fuera, lo valdría.
Haz el amor, aunque sea con las flores
que nacen entre tus manos en primavera...
Y cuando vuelvas, ven a sentarte junto al fuego,
que querremos escuchar de princesas
y dragones, de besos, sueños y aprendizajes...
De amores que duraron un día,
un glorioso día que muchos poetas desearían para si...
Y se feliz, que la infelicidad si que es un pecado
y sino lo fuera debiera serlo, cuando habita
corazones como el que intuyo latiendo en tu pecho...
(y en medio de un abrazo que ya espero
dime si no es cierto que todos los caminos
conducen bien a quienes no olvidan
cual es la razón para marchar a su destino)
En este viaje que emprendes amiga mía,
No tengas miedo, ni reproches
Consuélate sabiendo que la distancia
no es tan importante como el afecto;
y que el calor del sol nos acaricia a todos
en todos los rincones del mundo
Mira en las noches el cielo y descubre
que es el mismo manto que abrigó
a Aristóteles, a Neruda y a Julieta con su Romeo
Camina descalza, siente la tierra a tus pies,
ella seguirá ahí cuando no seas mas que polvo de estrellas...
Recorre despacio la playa, en la arena encuentra
a las rocas inmensas y soberbias que fueron,
ellas te enseñarán una lección de humildad
que les fue dada por el mar y el tiempo...
Y si tienes que cortar algo,
que no sean muñecas ni pasteles,
sino tus miedos y tu pasado.
Encuéntrate un día besando en lo oscuro
a un hombre que no se distinga de la noche sino en su calor..
Y déjate guiar por las estrellas que te miran en sus ojos...
Entona canciones todos los días, la música es memoria,
y te acompañará cuando nadie lo haga.
Deja un espacio en tu cama para que te visiten los recuerdos,
pero sele todos los días infiel a tu ayer
con el presente que se te regala detrás de cada esquina...
Sueña, que no es pecado y si lo fuera, lo valdría.
Haz el amor, aunque sea con las flores
que nacen entre tus manos en primavera...
Y cuando vuelvas, ven a sentarte junto al fuego,
que querremos escuchar de princesas
y dragones, de besos, sueños y aprendizajes...
De amores que duraron un día,
un glorioso día que muchos poetas desearían para si...
Y se feliz, que la infelicidad si que es un pecado
y sino lo fuera debiera serlo, cuando habita
corazones como el que intuyo latiendo en tu pecho...
(y en medio de un abrazo que ya espero
dime si no es cierto que todos los caminos
conducen bien a quienes no olvidan
cual es la razón para marchar a su destino)