Libre Poemario
Poeta recién llegado
Mis manos recorren y no conocen fronteras,
no hay muros que detengan mis dedos,
lomadas de piel tersa le dan forma a tus pechos
Que alguna vez serán maternos,
llenos de amor y vida.
Solo me frena el litigio de la pasión y la razón,
una lucha que se manifiesta mientras
mis dedos siguen en lo prohibido,
explorando un terreno que encierra mitos.
Entre lo fabuloso y tu sexo,
me siento el conquistador de un Nuevo Mundo.
Cuando las yemas de los dedos parecen haber perdido sus huellas,
sigo viaje de expedición con la boca.
Donde no hay barricadas para tantos sabores,
lo dulce de tus labios,
el néctar de tu esencia y el paladeo a tu cuello.
Manejo todos mis recursos,
senderos nuevos me llevan a tu espalda,
la desnudo con la mirada y luego la desvisto.
Bajo y me interno en el surco de su centro,
la camino con los dedos,
muero en tus muslos cuando cae el sol
y la noche me lleva a un nuevo regocijo,
A otra aventura nueva del placer.
no hay muros que detengan mis dedos,
lomadas de piel tersa le dan forma a tus pechos
Que alguna vez serán maternos,
llenos de amor y vida.
Solo me frena el litigio de la pasión y la razón,
una lucha que se manifiesta mientras
mis dedos siguen en lo prohibido,
explorando un terreno que encierra mitos.
Entre lo fabuloso y tu sexo,
me siento el conquistador de un Nuevo Mundo.
Cuando las yemas de los dedos parecen haber perdido sus huellas,
sigo viaje de expedición con la boca.
Donde no hay barricadas para tantos sabores,
lo dulce de tus labios,
el néctar de tu esencia y el paladeo a tu cuello.
Manejo todos mis recursos,
senderos nuevos me llevan a tu espalda,
la desnudo con la mirada y luego la desvisto.
Bajo y me interno en el surco de su centro,
la camino con los dedos,
muero en tus muslos cuando cae el sol
y la noche me lleva a un nuevo regocijo,
A otra aventura nueva del placer.