Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
[FONT=Modern No. 20]PINTURA GESTUAL: LA CALLE
[FONT=Modern No. 20]El bordillo colorea la única esquina en que sólo cabe la tristeza.
[FONT=Modern No. 20]Qué lerdas las horas goteando sucios minutos
[FONT=Modern No. 20]desde la mirada perdida del que espera
[FONT=Modern No. 20]y nadie vendrá como bien lo sabe.
[FONT=Modern No. 20]Ya ni siguiera la mano mendiga asoma sus uñas marchitas
[FONT=Modern No. 20]por tanta limosna hipócrita y sesgada.
[FONT=Modern No. 20]Nadie ofrenda nubes de color dorado para adornar la esperanza
[FONT=Modern No. 20]que yace extraviada en las paredes del andén sin nombre.
[FONT=Modern No. 20]Los anónimos son los seres que duermen y amanecen tirados
[FONT=Modern No. 20]mientras todos perezan al abrigo de una casa prestada por una vida humana.
[FONT=Modern No. 20]Un humo negro y a veces ceniza es el incienso que sube
[FONT=Modern No. 20]hasta enmohecer el aire en un ralo aroma de madrugada narcótica y embriagada.
[FONT=Modern No. 20]Los demás cruzan rápido y tratan de esquivar a aquellos que sólo tienen hambre colgando de sus costillares,
[FONT=Modern No. 20]donde la noche no encuentra refugio y colchas o factible alimento instántaneo.
[FONT=Modern No. 20]Divagar, deambular, dormir, mendigar son los verbos que proclama la calle en su alarde de hueras promesas improbables.
[FONT=Modern No. 20]La única vestimenta del que convive afuera es el harapo hurtado al destino y que nadie más se atreve a usar por física vergüenza social.
[FONT=Modern No. 20]Todos vamos desnudos cuando vivimos en la calle
[FONT=Modern No. 20]pero creemos que estamos vestidos del cuerpo para adentro.
[FONT=Modern No. 20]La fe se pierde pero perdura mientras exista un listón de sombra,
[FONT=Modern No. 20]una luna de cobijo y un mañana ardiente que sonría con cara de sorpresa.
[FONT=Modern No. 20]La esperanza no va más al martillo,
[FONT=Modern No. 20]y[FONT=Modern No. 20]a no hay clavos para clavetear en la desidia y el olvido.
[FONT=Modern No. 20]Somos los mendigos del alma,
[FONT=Modern No. 20]somos más paupérrimos que muchos harapientos y drogadictos
[FONT=Modern No. 20]y mujeres en venta,
[FONT=Modern No. 20]sólo que nos da miedo reconocerlo.
[FONT=Modern No. 20]¿Cuánto le debemos al que vive en la calle?
[FONT=Modern No. 20]¿Cuándo osaremos pagarle con intereses el índice de miseria que va calando su imperio día tras día?
[FONT=Modern No. 20]El bordillo colorea la única esquina en que sólo cabe la tristeza.
[FONT=Modern No. 20]Qué lerdas las horas goteando sucios minutos
[FONT=Modern No. 20]desde la mirada perdida del que espera
[FONT=Modern No. 20]y nadie vendrá como bien lo sabe.
[FONT=Modern No. 20]Ya ni siguiera la mano mendiga asoma sus uñas marchitas
[FONT=Modern No. 20]por tanta limosna hipócrita y sesgada.
[FONT=Modern No. 20]Nadie ofrenda nubes de color dorado para adornar la esperanza
[FONT=Modern No. 20]que yace extraviada en las paredes del andén sin nombre.
[FONT=Modern No. 20]Los anónimos son los seres que duermen y amanecen tirados
[FONT=Modern No. 20]mientras todos perezan al abrigo de una casa prestada por una vida humana.
[FONT=Modern No. 20]Un humo negro y a veces ceniza es el incienso que sube
[FONT=Modern No. 20]hasta enmohecer el aire en un ralo aroma de madrugada narcótica y embriagada.
[FONT=Modern No. 20]Los demás cruzan rápido y tratan de esquivar a aquellos que sólo tienen hambre colgando de sus costillares,
[FONT=Modern No. 20]donde la noche no encuentra refugio y colchas o factible alimento instántaneo.
[FONT=Modern No. 20]Divagar, deambular, dormir, mendigar son los verbos que proclama la calle en su alarde de hueras promesas improbables.
[FONT=Modern No. 20]La única vestimenta del que convive afuera es el harapo hurtado al destino y que nadie más se atreve a usar por física vergüenza social.
[FONT=Modern No. 20]Todos vamos desnudos cuando vivimos en la calle
[FONT=Modern No. 20]pero creemos que estamos vestidos del cuerpo para adentro.
[FONT=Modern No. 20]La fe se pierde pero perdura mientras exista un listón de sombra,
[FONT=Modern No. 20]una luna de cobijo y un mañana ardiente que sonría con cara de sorpresa.
[FONT=Modern No. 20]La esperanza no va más al martillo,
[FONT=Modern No. 20]y[FONT=Modern No. 20]a no hay clavos para clavetear en la desidia y el olvido.
[FONT=Modern No. 20]Somos los mendigos del alma,
[FONT=Modern No. 20]somos más paupérrimos que muchos harapientos y drogadictos
[FONT=Modern No. 20]y mujeres en venta,
[FONT=Modern No. 20]sólo que nos da miedo reconocerlo.
[FONT=Modern No. 20]¿Cuánto le debemos al que vive en la calle?
[FONT=Modern No. 20]¿Cuándo osaremos pagarle con intereses el índice de miseria que va calando su imperio día tras día?
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