La Corporación
Poeta veterano
desde el Evaristo Corumelo
en el año 12 de la Iguana María
Fue una falta de sensibilidad
no regalarte flores el día de los santos
ni llamar por tu cumpleaños
-una vez que lo hice
te llamé con otro nombre-.
(¡Disculpa! Que el sábado sea gris
y la tarde de piedra
con encefalograma plano
mi nariz no tan grande
para recorrer la proa de tu quejido,
las cosquillas de tu escándalo;
los pechos escaleras hacia la nada.
Pero me duele cuando lloras
después de haber cumplido en la cama
y no entiendo esa patada en la puerta
que también duerme sin mirarte.
Siento perplejidad por el hoy y por el mañana;
cuando retiraste lo invertido
en el banco de nuestra miserable vida,
cundo no dejaste ni un centavo de cerveza
aún cuando sabías que estábamos en verano.)
Es lastimoso que ya no puedas enamorarte;
tu muerte añadió otro extraño capítulo
a la crónica de sucesos del pueblo;
cuando la fuga con tu hija
no fue más que la consecuencia
de haberte amado más de la cuenta.
Ella también dejará un día
la cuerda perfecta para ahorcarme
en otro capítulo de sucesos
de nuestra jodida vida.
Con olor tierra
a rueda
a podredumbre
sin mirarnos a los ojos
una vez más.
elPrior
en el año 12 de la Iguana María
Fue una falta de sensibilidad
no regalarte flores el día de los santos
ni llamar por tu cumpleaños
-una vez que lo hice
te llamé con otro nombre-.
(¡Disculpa! Que el sábado sea gris
y la tarde de piedra
con encefalograma plano
mi nariz no tan grande
para recorrer la proa de tu quejido,
las cosquillas de tu escándalo;
los pechos escaleras hacia la nada.
Pero me duele cuando lloras
después de haber cumplido en la cama
y no entiendo esa patada en la puerta
que también duerme sin mirarte.
Siento perplejidad por el hoy y por el mañana;
cuando retiraste lo invertido
en el banco de nuestra miserable vida,
cundo no dejaste ni un centavo de cerveza
aún cuando sabías que estábamos en verano.)
Es lastimoso que ya no puedas enamorarte;
tu muerte añadió otro extraño capítulo
a la crónica de sucesos del pueblo;
cuando la fuga con tu hija
no fue más que la consecuencia
de haberte amado más de la cuenta.
Ella también dejará un día
la cuerda perfecta para ahorcarme
en otro capítulo de sucesos
de nuestra jodida vida.
Con olor tierra
a rueda
a podredumbre
sin mirarnos a los ojos
una vez más.
elPrior
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