Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa
En su mente, el amor le ha perturbado,
lastimó su alma con profunda herida
la vida con afán le ha maltratado,
locura, su cordura da cabida.
La demencia y paranoia le han tocado,
su lucidez en sueño esta dormida,
con vesania triste amor le ha marcado
una mujer para él fue prohibida.
Vacío con el rostro derrotado,
demente solo espera la salida,
que le brinde el destino desalmado,
o la muerte en su seno de acogida.
Todo esto por haberse enamorado
de una tonta altanera y engreída
un puñal en sus ojos ha clavado,
hoy su sangre en el suelo esta esparcida.
Por eso en el amor tener cuidado
de la flor que en jardín ya esta escogida,
la aventura te vuelve desgraciado,
es arma dolorosa y homicida.
lastimó su alma con profunda herida
la vida con afán le ha maltratado,
locura, su cordura da cabida.
La demencia y paranoia le han tocado,
su lucidez en sueño esta dormida,
con vesania triste amor le ha marcado
una mujer para él fue prohibida.
Vacío con el rostro derrotado,
demente solo espera la salida,
que le brinde el destino desalmado,
o la muerte en su seno de acogida.
Todo esto por haberse enamorado
de una tonta altanera y engreída
un puñal en sus ojos ha clavado,
hoy su sangre en el suelo esta esparcida.
Por eso en el amor tener cuidado
de la flor que en jardín ya esta escogida,
la aventura te vuelve desgraciado,
es arma dolorosa y homicida.
