danaide
Poeta recién llegado
Y fue allí bajo el agua
Donde encontró el silencio
El líquido dorado de un sol de agosto
Rasgaba descarado su ausente semblante
Allí una voz
Susurraba secretos
Escondida de las sombras
Impregnando sus cabellos
En la orilla sólo el zumbido de la abeja
Detonaba el mundo sin indulgencia
Ella nadaba
Y fue allí en silencio
Donde se reencontró bajo el agua
Corrientes gélidas
La arrastraban hasta el fondo
Al núcleo férreo de su coraza
Comenzó a faltar el impulso
Torpe ímpetu de un torpe esqueleto
Lámina de papel couche calado
Ella nadaba
Y el silencio se propagó en el agua
Todas las abejas del mundo
Acudieron excitadas
Hubo estruendo, confusión, destellos
Entre el caos y la ceguera
La rigidez de su espalda
Ahogó en silencio
La punzante añoranza