Necesidad de recordar...

Engel

SOÑADOR TOCANDO CON LOS PIES EN TIERRA



Y para que todo sea ligeramente increíble llueve con tenacidad dentro de mí. Tendido sobre la hierba la brisa me está besando en secreto. Necesidad de un aire que se deshace entre mis dedos.

Era una mariposa con alas de seda descendiendo a la palma de mis manos. Extraña forma de vida, emitiendo destellos de luz, melancolía para mis ojos perdidos, cruzando el atardecer de amapola en amapola.
Labios de amor, si vinieras a recorrerme. Llevan sus alas la belleza, el deseo, el latido de la primavera nacida entre mis dedos. Y como el mar, se ahondan en mí el recuerdo de una piel y de un abismo. Necesidad de un solo segundo más para amar hasta el infinito. Lejos, el sol resbala sobre el ocaso. Necesidad de esas palabras a flor de piel que dictan el silencio y la mirada. Necesidad de ver en este espejo de piel creciendo sobre mi cuerpo. Se enreda en mí como la luna entre las nubes y es luz y agua resbalando por mis sueños. ¿Qué vuelo de mariposa se alzó sobre mi pecho? ¿Qué voz para volar entre mis labios?

Viéndola llegar parece el cielo desbocado. Avanzaba eclipsando todo cuanto encuentra en su camino, ya cerca de la orilla se detiene a escuchar el agua mirando al río. Sigo imaginando milímetro a milímetro las caricias que sus alas aún abrían de ofrendar ante el altar del sol antes de ocultarse detrás de la ladera de aquel extraño lugar, pronto encontré la respuesta en su propio lenguaje, en la lumbre que alborotaba el viento. Sus alas quemaban, iban vistiendo de sonatas la hierba y la flora variada que envolvían de colores los restos del paisaje.
Sorteó obstáculos, hojas caídas, la sombra de alguna rama derribada, había llegado hasta un tronco repudiado caído cerca de la orilla. Su vuelo se había convertido en un descenso apacible, más pausado desde el sosiego en que la contemplaba. A veces en mí, crecía la mirada. Volví la cara y vi su sombra proyectada en el humo, el viento me ayudaba, dirigía mis ojos hacia un lado y otro, al final la extraña mariposa quedó retenida, más bien abrazada, como ofrenda al viejo tronco derribado por el rayo en una tormenta del verano anterior, desde allí mismo, emprendió un nuevo vuelo.

Sus alas hicieron un extraño gesto, señalaron por encima de la corteza del tronco hacia un sonido nuevo pero aún lejano, dejándose deslizar hacia el anochecer. Entonces me alegré de estar allí, era hermoso aquel rostro en la lejanía, la sonrisa y el cuerpo detenido que estaba contemplando por primera vez.
Avanzó satisfecha hacia mí, la luna no podía dormir, salpicaba de luz el largo velo de espuma y su cuerpo comenzó a ondularse como un camino blanco, primero subiendo la ladera como una red de cánticos, más tarde arrastrando con sus pies desnudos millones de nácares, de naufragios, de incipientes caracolas ya con un verso en su vientre, venía poblada por todos los misterios que tiene la abundancia de la noche, traía en los ojos millones de preguntas sin responder, como ese dolor fuerte de la memoria que retienen los espejos del abismo en las anclas oxidadas del olvido. Palabras, luz, palabras, agua. Agua y luz, ese era el lenguaje que proyectaba su piel.

Ya había atravesado de un lado a otro el paisaje y ahora ardía en él como una lengua inflamada de misterio. Comenzaba otra vez a soplar el viento. El impulso de tanto anochecer le hizo perder el equilibrio. Rodó por un espacio corto de tiempo sobre mis manos, durante algunos segundos fue una sensación ardiente para después quedarme asomado otra vez al borde del mismo abismo.
Era agua de lluvia, regresaba con sus ojos. Su frente delicada también se había deslizado por mis labios. Tal vez aquello era una nueva locura de los dioses, el imposible, llegar con su incansable cabello hasta lo más profundo de mi alma, solo ella lo había conseguido alguna vez. El agua me miró con dulzura, los dos nos atraíamos y nos sonreímos. Se salpicaron nuestros labios, se acercaron las yemas de los dedos, aunaron la belleza, la palabra, el silencio, la oscuridad, la risa del otoño, el llanto de primavera y dibujaron nuestros ojos bulevares con cerezos en flor, plantaron nuestras manos abedules en las espaldas desnudas y antes de abrazarnos con pasión, nos hicimos otra vez la eterna pregunta, ¿Podríamos amarnos en este paisaje sin destruir el vuelo de las mariposas a nuestro alrededor? No pude imaginar otro camino, no pude verme un instante como si fuera otra vida. El tiempo pasará y ese día será recuerdo, historia que me falta, días, voces, sueños... Necesidad de recordar.

 
Última edición:
Me has llevado a la sugestión a travéz de tu maravillosa prosa, tienes una manera única para darle vida a las palabras. Te juro que por un momento me ví acostada sobre la hierba,disfrutando del vuelo de esa mariposa , mientras escuchaba tus palabras y hasta sentí la lluvia sobre mi....
Te felicito, y de pié te aplaudo infinitamante ese talento de ángel. Un abrazo inmenso.
 
Última edición:
Me has llevado a la sugestión a travéz de tu maravillosa prosa, tienes una manera única para darle vida a las palabras. Te juro que por un momento me ví acostada sobre la hierba,disfrutando del vuelo de esa mariposa , mientras escuchaba tus palabras y hasta sentí la lluvia sobre mi....
Te felicito, y de pié te aplaudo infinitamante ese talento de ángel. Un abrazo inmenso.


Querida amiga me alegra inmensamente que disfrutaras con esta prosa un tanto extraña, aunque resulta fácil y placentero dejarse llevar por su juego de imágenes ambiguas y exóticas.

Mil gracias por tu generosidad, me complace tu presencia. Besos...
 

[video=youtube;rqw4DsBE5_4]http://www.youtube.com/watch?v=rqw4DsBE5_4[/video]​

Y para que todo sea ligeramente increíble llueve con tenacidad dentro de mí. Tendido sobre la hierba, la brisa me está besando en secreto. Necesidad de un aire que se deshace entre mis dedos.

Era una mariposa con alas de seda descendiendo a la palma de mis manos. Extraña forma de vida, emitiendo destellos de luz, melancolía para mis ojos perdidos, cruzando el atardecer de amapola en amapola. Labios de amor si vinieras a recorrerme. Llevan sus alas la belleza, el deseo, el latido de la primavera nacida entre mis dedos. Y como el mar, se ahondan en mí, el recuerdo de una piel y de un abismo. Necesidad de un solo segundo más para amar hasta el infinito. Lejos, el sol resbala sobre el ocaso. Necesidad de esas palabras a flor de piel que dictan el silencio y la mirada. Necesidad de ver en este espejo de piel creciendo sobre mi cuerpo. Se enreda en mí como la luna entre las nubes. Y es luz y agua resbalando por mis sueños. ¿Qué vuelo de mariposa se alzó sobre mi pecho? ¿Qué voz para volar entre mis labios?

Viéndola llegar, parece el cielo desbocado. Avanzaba eclipsando todo cuanto encuentra en su camino. Ya cerca de la orilla, se detiene a escuchar el agua mirando al río. Sigo imaginando milímetro a milímetro las caricias que sus alas aún abrían de ofrendar ante el altar del sol, antes de ocultarse detrás de la ladera de aquel extraño lugar. Pronto encontré la respuesta en su propio lenguaje, en la lumbre que alborotaba el viento. Sus alas quemaban, iban vistiendo de sonatas la hierba y la flora variada que envolvían de colores los restos del paisaje.
Sorteó obstáculos, hojas caídas, la sombra de alguna rama derribada. Había llegado hasta un tronco repudiado, caído cerca de la orilla. Su vuelo se había convertido en un descenso apacible, más pausado, desde el sosiego en que la contemplaba. A veces, en mí, crecía la mirada. Volví la cara y vi su sombra proyectada en el humo. El viento me ayudaba, dirigía mis ojos hacia un lado y otro. Al final, la extraña mariposa quedó retenida, más bien abrazada, como ofrenda al viejo tronco derribado por el rayo en una tormenta del verano anterior. Desde allí mismo, emprendió un nuevo vuelo.
Sus alas hicieron un extraño gesto, señalaron por encima de la corteza del tronco hacia un sonido nuevo pero aún lejano, dejándose deslizar hacia el anochecer. Entonces me alegré de estar allí. Era hermoso aquel rostro en la lejanía, la sonrisa y el cuerpo detenido que estaba contemplando por primera vez.

Avanzó satisfecha hacia mí. La luna no podía dormir. Salpicaba de luz el largo velo de espuma y su cuerpo comenzó a ondularse como un camino blanco, primero subiendo la ladera, como una red de cánticos, más tarde, arrastrando con sus pies desnudos millones de nácares, de naufragios, de incipientes caracolas ya con un verso en su vientre, venía poblada por todos los misterios que tiene la abundancia de la noche. Traía en los ojos millones de preguntas sin responder, como ese dolor fuerte de la memoria que retienen los espejos del abismo en las anclas oxidadas del olvido. Palabras, luz, palabras, agua. Agua y luz. Ese era el lenguaje que proyectaba su piel.
Ya había atravesado de un lado a otro el paisaje y ahora ardía en él como una lengua inflamada de misterio. Comenzaba otra vez a soplar el viento. El impulso de tanto anochecer, le hizo perder el equilibrio. Rodó por un espacio corto de tiempo sobre mis manos, durante algunos segundos fue una sensación ardiente para después quedarme asomado otra vez al borde del mismo abismo.

Era agua de lluvia, regresaba con sus ojos. Su frente delicada también se había deslizado por mis labios. Tal vez aquello era una nueva locura de los dioses. El imposible, llegar con su incansable cabello hasta lo más profundo de mi alma, sólo ella lo había conseguido alguna vez. El agua me miró con dulzura. Los dos nos atraíamos y nos sonreímos. Se salpicaron nuestros labios, se acercaron las yemas de los dedos, aunaron la belleza, la palabra, el silencio, la oscuridad, la risa del otoño, el llanto de primavera, y dibujaron nuestros ojos bulevares con cerezos en flor, plantaron nuestras manos abedules en las espaldas desnudas y antes de abrazarnos con pasión nos hicimos otra vez la eterna pregunta. ¿Podríamos amarnos en este paisaje, sin destruir el vuelo de las mariposas a nuestro alrededor? No pude imaginar otro camino, no pude verme un instante como si fuera otra vida. El tiempo pasará y ese día será recuerdo, historia que me falta, días, voces, sueños... Necesidad de recordar.




Con esa voz, con esa infinita poesía me rindo...
Sin palabras Engel, agradezco que hayas llegado a esta casa a compartir tu arte, eres grandioso te felicito por esa sensibilidad que llevas en el alma, es de ahí que siento tu poesía, abrazos hasta tu alma poeta.
Saludos y linda tarde pra ti.
Pincoya
 
"venía poblada por todos los misterios que tiene la abundancia de la noche"
Hermosa prosa, poeta!!! Me gusta esa forma que tienes de tratar las letras, parecen amaestradas para obedecer tus órdenes y se apilan en forma magistral. Enhorabuena.
 
Con esa voz, con esa infinita poesía me rindo...
Sin palabras Engel, agradezco que hayas llegado a esta casa a compartir tu arte, eres grandioso te felicito por esa sensibilidad que llevas en el alma, es de ahí que siento tu poesía, abrazos hasta tu alma poeta.
Saludos y linda tarde pra ti.
Pincoya


Gracias...mil gracias querida amiga. Placer hallarte de nuevo entre mis letras.
Cachis!! me estoy acostumbrando a tus abrazooosss jajajajaa.
Besitos y feliz día.
 
"venía poblada por todos los misterios que tiene la abundancia de la noche"
Hermosa prosa, poeta!!! Me gusta esa forma que tienes de tratar las letras, parecen amaestradas para obedecer tus órdenes y se apilan en forma magistral. Enhorabuena.


Saludos querido amigo. Muchísimas gracias por tu cálido comentario.
Fuerte abrazo.
 
Gracias...mil gracias querida amiga. Placer hallarte de nuevo entre mis letras.
Cachis!! me estoy acostumbrando a tus abrazooosss jajajajaa.
Besitos y feliz día.


...y yo a tus letras ¡cachis! jajjajajjajaj...
a propósito qués significa ¿¿cachis??
igual feliz día para ti.
 
...y yo a tus letras ¡cachis! jajjajajjajaj...
a propósito qués significa ¿¿cachis??
igual feliz día para ti.


A ver... cómo me explico. Valdría decirte que equivale a expresar ...Caramba!! ... Jopéee!!! ...Vayaaa!! ....Caracoles!! .... Demontre!!! ....Diantre!!! ....Cachiss!!! jajajajaja
...........................................................................Hospitaleras!! pues ya somos dos enganchados jajajajaja

FELIZ DIA.
 
A ver... cómo me explico. Valdría decirte que equivale a expresar ...Caramba!! ... Jopéee!!! ...Vayaaa!! ....Caracoles!! .... Demontre!!! ....Diantre!!! ....Cachiss!!! jajajajaja
...........................................................................Hospitaleras!! pues ya somos dos enganchados jajajajaja

FELIZ DIA.




jajajajjajjajajajj, eres adorable me quedo con el ....Caracoles!! sin duda y por supuesto el cachis!!!
Abrazos Engel.
 
Engel, qué te digo? Me encantoooooooooooooooooooooo
Jajajaja,wow! Mira, no sé, si es la prosa, o la manera como nos la trasmites, para mí,es un poema, y me dejaste muda, se me acabaron los argumentos y aunque no es muy de mi estilo, es decir, me lo enviaste porque creíste que encontraría algo surreal, yo lo veo muy etereo, casi un sueño, de esos bonitos, que uno no quisiera despertar. Eso es tu prosa poética, un sueño. Y todo lo que diga está demás. Una cosa más, tienes un hermoso Talento.

De verdad te felicito y envíame todas las que quieras, jajaja.

Un abrazo
 
Última edición:
Engel, qué te digo? Me encantoooooooooooooooooooooo
Jajajaja,wow! Mira, no sé, si es la prosa, o la manera como nos la trasmites, para mí,es un poema, y me dejaste muda, se me acabaron los argumentos y aunque no es muy de mi estilo, es decir, me lo enviaste porque creíste que encontraría algo surreal, yo lo veo muy etereo, casi un sueño, de esos bonitos, que uno no quisiera despertar. Eso es tu prosa poética, un sueño. Y todo lo que diga está demás. Una cosa más, tienes un hermoso Talento.

De verdad te felicito y envíame todas las que quieras, jajaja.

Un abrazo

Saludos Sheyla, me alegra que la prosa haya sido de tu agrado, que tenga o no matices surrealistas será cuestión de gustos.

Un abrazo y mil gracias por dejar tu comentario.
 
Engel, tu prosa es hermosa y lleva tanto sentimiento.
Siempre recordaremos amores y habrá esa necesidad que nace desde el alma y puede más que nosotros, esa misma hará que algunas veces llueva en nuestro corazón al revivir un amor que no pudo quedarse en la piel y que sólo habitará al otro costado para nunca olvidar que una vez lo amamos.
La vida, sus espacios, sus ciclos, el tiempo mismo del amor nunca será algo que podamos comprender a fondo, pero siempre será algo que se podrá vivir intensamente.

Un abrazo.
 
Engel, tu prosa es hermosa y lleva tanto sentimiento.
Siempre recordaremos amores y habrá esa necesidad que nace desde el alma y puede más que nosotros, esa misma hará que algunas veces llueva en nuestro corazón al revivir un amor que no pudo quedarse en la piel y que sólo habitará al otro costado para nunca olvidar que una vez lo amamos.
La vida, sus espacios, sus ciclos, el tiempo mismo del amor nunca será algo que podamos comprender a fondo, pero siempre será algo que se podrá vivir intensamente.

Un abrazo.


Buenos días, Violeta Me sirvo de tu hermoso comentario para subir esta prosa que se ha dormido en el descuido.
Besos para ti.
 
Tu prosa tiene efectos secundarios, debe engordar o ser pecado!!!...me deja con más apetito de leerte... cachis!!!... cada vez que visito tu espacio me inspiras... anda la fosa revuelta jajajjaja... mi abrazo a tu alma, ladrón de las mismas...

+Dama+
 
Tu prosa tiene efectos secundarios, debe engordar o ser pecado!!!...me deja con más apetito de leerte... cachis!!!... cada vez que visito tu espacio me inspiras... anda la fosa revuelta jajajjaja... mi abrazo a tu alma, ladrón de las mismas...

+Dama+

Saludos, Dama.
Siempre agradecido por tu visita y cariñosos comentarios.
Un abrazo querida amiga y mil gracias. Que disfrutes de un buen fin de semana.
 

[video=youtube;rqw4DsBE5_4]http://www.youtube.com/watch?v=rqw4DsBE5_4[/video]

Y para que todo sea ligeramente increíble llueve con tenacidad dentro de mí. Tendido sobre la hierba la brisa me está besando en secreto. Necesidad de un aire que se deshace entre mis dedos.

Era una mariposa con alas de seda descendiendo a la palma de mis manos. Extraña forma de vida, emitiendo destellos de luz, melancolía para mis ojos perdidos, cruzando el atardecer de amapola en amapola. Labios de amor, si vinieras a recorrerme. Llevan sus alas la belleza, el deseo, el latido de la primavera nacida entre mis dedos y como el mar, se ahondan en mí el recuerdo de una piel y de un abismo. Necesidad de un solo segundo más para amar hasta el infinito. Lejos, el sol resbala sobre el ocaso. Necesidad de esas palabras a flor de piel que dictan el silencio y la mirada. Necesidad de ver en este espejo de piel creciendo sobre mi cuerpo. Se enreda en mí como la luna entre las nubes y es luz y agua resbalando por mis sueños. ¿Qué vuelo de mariposa se alzó sobre mi pecho? ¿Qué voz para volar entre mis labios?

Viéndola llegar parece el cielo desbocado. Avanzaba eclipsando todo cuanto encuentra en su camino, ya cerca de la orilla se detiene a escuchar el agua mirando al río. Sigo imaginando milímetro a milímetro las caricias que sus alas aún abrían de ofrendar ante el altar del sol antes de ocultarse detrás de la ladera de aquel extraño lugar, pronto encontré la respuesta en su propio lenguaje, en la lumbre que alborotaba el viento. Sus alas quemaban, iban vistiendo de sonatas la hierba y la flora variada que envolvían de colores los restos del paisaje.
Sorteó obstáculos, hojas caídas, la sombra de alguna rama derribada, había llegado hasta un tronco repudiado caído cerca de la orilla. Su vuelo se había convertido en un descenso apacible, más pausado desde el sosiego en que la contemplaba. A veces en mí, crecía la mirada. Volví la cara y vi su sombra proyectada en el humo, el viento me ayudaba, dirigía mis ojos hacia un lado y otro, al final la extraña mariposa quedó retenida, más bien abrazada, como ofrenda al viejo tronco derribado por el rayo en una tormenta del verano anterior, desde allí mismo, emprendió un nuevo vuelo.
Sus alas hicieron un extraño gesto, señalaron por encima de la corteza del tronco hacia un sonido nuevo pero aún lejano, dejándose deslizar hacia el anochecer. Entonces me alegré de estar allí, era hermoso aquel rostro en la lejanía, la sonrisa y el cuerpo detenido que estaba contemplando por primera vez.

Avanzó satisfecha hacia mí, la luna no podía dormir, salpicaba de luz el largo velo de espuma y su cuerpo comenzó a ondularse como un camino blanco, primero subiendo la ladera como una red de cánticos, más tarde arrastrando con sus pies desnudos millones de nácares, de naufragios, de incipientes caracolas ya con un verso en su vientre, venía poblada por todos los misterios que tiene la abundancia de la noche, traía en los ojos millones de preguntas sin responder, como ese dolor fuerte de la memoria que retienen los espejos del abismo en las anclas oxidadas del olvido. Palabras, luz, palabras, agua. Agua y luz, ese era el lenguaje que proyectaba su piel.
Ya había atravesado de un lado a otro el paisaje y ahora ardía en él como una lengua inflamada de misterio. Comenzaba otra vez a soplar el viento. El impulso de tanto anochecer le hizo perder el equilibrio. Rodó por un espacio corto de tiempo sobre mis manos, durante algunos segundos fue una sensación ardiente para después quedarme asomado otra vez al borde del mismo abismo.

Era agua de lluvia, regresaba con sus ojos. Su frente delicada también se había deslizado por mis labios. Tal vez aquello era una nueva locura de los dioses, el imposible, llegar con su incansable cabello hasta lo más profundo de mi alma, solo ella lo había conseguido alguna vez. El agua me miró con dulzura, los dos nos atraíamos y nos sonreímos. Se salpicaron nuestros labios, se acercaron las yemas de los dedos, aunaron la belleza, la palabra, el silencio, la oscuridad, la risa del otoño, el llanto de primavera y dibujaron nuestros ojos bulevares con cerezos en flor, plantaron nuestras manos abedules en las espaldas desnudas y antes de abrazarnos con pasión, nos hicimos otra vez la eterna pregunta, ¿Podríamos amarnos en este paisaje sin destruir el vuelo de las mariposas a nuestro alrededor? No pude imaginar otro camino, no pude verme un instante como si fuera otra vida. El tiempo pasará y ese día será recuerdo, historia que me falta, días, voces, sueños... Necesidad de recordar.


Exquisita y delicada historia, donde los sentimientos flotan en el aire, con esa magia que envuelve la risa en bellas metáforas, sacudidas con el corazón.

Te felicito, Engel, una apasionada y apasionante historia.

Un beso y mis estrellas.
 
MaríaA.G;4405296 dijo:
Exquisita y delicada historia, donde los sentimientos flotan en el aire, con esa magia que envuelve la risa en bellas metáforas, sacudidas con el corazón.

Te felicito, Engel, una apasionada y apasionante historia.

Un beso y mis estrellas.
Gracias María por regalarme, una vez más, uno de tus cálidos comentarios.
Placer hallarte entre mis letras.
Fuerte abrazo.
 

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