Rafael Reyes Ma Rles
Poeta recién llegado
Vivir en el olvido
estoy condenado, y mi alma pesa
me cuesta vivir, me cuesta el olvido.
La parodia ya esta hecha y la mascara puesta
no se reir, no se llorar, no se fingir
un suspiro se vuelve un lamento y un minuto hiere como un siglo de oraculos falsos
un segundo de tu vida conmigo hubieran bastado
pero hablarte sin verte sirvio mi condena
te llame por tu nombre, escribi mi epitafio y jure amarte
mientras tanto tu, diafana en tu vida
y apoteosica en tu corazon
serviste cada palabra en tu plato,
y un vacio en mi.
Un no puedo, un no debo, un no se que, y para mi un nunca sabre
solo me queda vivir en el olvido
mil palabras distantes, mil recuerdos furtivos
dos caricias que nunca sabran
y yo,
muerto
pensare, tratare, fingire, te vere, te amare
y mentire.
estoy condenado, y mi alma pesa
me cuesta vivir, me cuesta el olvido.
La parodia ya esta hecha y la mascara puesta
no se reir, no se llorar, no se fingir
un suspiro se vuelve un lamento y un minuto hiere como un siglo de oraculos falsos
un segundo de tu vida conmigo hubieran bastado
pero hablarte sin verte sirvio mi condena
te llame por tu nombre, escribi mi epitafio y jure amarte
mientras tanto tu, diafana en tu vida
y apoteosica en tu corazon
serviste cada palabra en tu plato,
y un vacio en mi.
Un no puedo, un no debo, un no se que, y para mi un nunca sabre
solo me queda vivir en el olvido
mil palabras distantes, mil recuerdos furtivos
dos caricias que nunca sabran
y yo,
muerto
pensare, tratare, fingire, te vere, te amare
y mentire.