RAMIPOETA
– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"
NO SOY POETA
Vengo diciendo mis versos en ciudades y en los pueblos,
también lo hago por los campos y en las aldeas de ensueño.
Por donde yo he transitado vengo dejando las huellas,
de un humilde caminante que naciendo en alquería
se defendió contra un mundo de situaciones perversas.
Soy luchador incansable, y lo que busco, lo encuentro,
soy abridor de caminos anchos y pequeñas sendas,
que me lleven donde pueda mirar las cosas adversas,
para evitar el contagio de la lepra que se extiende
ya en los barrios escabrosos, ya en metrópolis modernas.
He navegado en los mares insondables del misterio.
He caminado en los aires dialogando con el sol,
por todos estos lugares me he llenado de recuerdos
y cual trovador, al paso, en los puertos que he llegado
fui escribiendo mis vivencias que las guardé en un cajón.
Soy trovador incansable que amo y disfruto la vida,
detesto siempre al tirano, al soberbio y al traidor,
espero y sigo esperando…no sé si llegará el día
de ser feliz, con la dueña del corazón que una noche,
en éxtasis de locura le entregué cual soñador.
Escribo siempre historietas de pesares… de alegrías.
Escribí cosas que el tiempo con el viento se llevó,
pero quedaron grabados aunque en papelitos viejos,
los desatinos y aciertos que la vida en su trayecto
de sus extrañas bondades, con paciencia me enseñó.
Escribo y no soy poeta porque yo no quiero serlo.
Mi poesía se enmarca en la verdad y el dolor,
estilo que el intelecto lo rechaza porque piensa,
¡Versos no hacen llorando! Poesía se crea inventando,
y con mucha imaginación.
Yo escribo cosas reales…que causaron sufrimiento.
Igual los gozos del alma, los grabo en el corazón…
porque arriero soy del tiempo que ando buscando en la nubes,
al eco vago que un día mis versos acarició,
porque escribo mis pesares yo no quiero ser poeta,
no soporto que los genios me critiquen con furor,
yo solo espero que el pueblo encuentre en estos mis versos,
¡Alegría en la tristeza! y un consuelo a su dolor,
porque estos versos humildes…me nacen del corazón.
Vengo diciendo mis versos en ciudades y en los pueblos,
también lo hago por los campos y en las aldeas de ensueño.
Por donde yo he transitado vengo dejando las huellas,
de un humilde caminante que naciendo en alquería
se defendió contra un mundo de situaciones perversas.
Soy luchador incansable, y lo que busco, lo encuentro,
soy abridor de caminos anchos y pequeñas sendas,
que me lleven donde pueda mirar las cosas adversas,
para evitar el contagio de la lepra que se extiende
ya en los barrios escabrosos, ya en metrópolis modernas.
He navegado en los mares insondables del misterio.
He caminado en los aires dialogando con el sol,
por todos estos lugares me he llenado de recuerdos
y cual trovador, al paso, en los puertos que he llegado
fui escribiendo mis vivencias que las guardé en un cajón.
Soy trovador incansable que amo y disfruto la vida,
detesto siempre al tirano, al soberbio y al traidor,
espero y sigo esperando…no sé si llegará el día
de ser feliz, con la dueña del corazón que una noche,
en éxtasis de locura le entregué cual soñador.
Escribo siempre historietas de pesares… de alegrías.
Escribí cosas que el tiempo con el viento se llevó,
pero quedaron grabados aunque en papelitos viejos,
los desatinos y aciertos que la vida en su trayecto
de sus extrañas bondades, con paciencia me enseñó.
Escribo y no soy poeta porque yo no quiero serlo.
Mi poesía se enmarca en la verdad y el dolor,
estilo que el intelecto lo rechaza porque piensa,
¡Versos no hacen llorando! Poesía se crea inventando,
y con mucha imaginación.
Yo escribo cosas reales…que causaron sufrimiento.
Igual los gozos del alma, los grabo en el corazón…
porque arriero soy del tiempo que ando buscando en la nubes,
al eco vago que un día mis versos acarició,
porque escribo mis pesares yo no quiero ser poeta,
no soporto que los genios me critiquen con furor,
yo solo espero que el pueblo encuentre en estos mis versos,
¡Alegría en la tristeza! y un consuelo a su dolor,
porque estos versos humildes…me nacen del corazón.
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