frank c.
Poeta adicto al portal
Hoy luna te me escondes, me huyes embustera.
Ya no recuerdas promesas, ni poemas, ni nada,
hoy pasas por mi cielo como blanco fantasma
melancólica y muda arrancándome el alma.
¡Nunca existieron suficientes morfeos para mí!
Para mis tantos sueños que hoy se tornan líquidos,
que se escurren por calles empedradas solitarias
De esta ciudad inmensa que llamo, mi ilusión.
Hoy ya no eres la mansa confidente del corazón
te partes en gajos para esconderte de mis penas,
¡No lo hagas mas por favor, entiendo, eres mujer!
-Si tienes que escoger la prefieres a ella-.
Si en sueños yo finque ilusiones de barro
y regale universos tejidos en poesía,
me tragare mis versos y mis pasos andados
Por el camino agridulce de tu melancolía.
Ya no recuerdas promesas, ni poemas, ni nada,
hoy pasas por mi cielo como blanco fantasma
melancólica y muda arrancándome el alma.
¡Nunca existieron suficientes morfeos para mí!
Para mis tantos sueños que hoy se tornan líquidos,
que se escurren por calles empedradas solitarias
De esta ciudad inmensa que llamo, mi ilusión.
Hoy ya no eres la mansa confidente del corazón
te partes en gajos para esconderte de mis penas,
¡No lo hagas mas por favor, entiendo, eres mujer!
-Si tienes que escoger la prefieres a ella-.
Si en sueños yo finque ilusiones de barro
y regale universos tejidos en poesía,
me tragare mis versos y mis pasos andados
Por el camino agridulce de tu melancolía.