Leah
Poeta asiduo al portal
Amarte después de mi muerte
Confusión o realidad 1
Muchas veces mal interpretamos las palabras, ya sea por dolor, culpa y odio; pero lo que no se puede negar es que en el fondo solo fue un engaño de nuestros pensamientos, nuestra mente nos ha vuelto a engañar.
Culpe a Cupido por mi error,
para huir de toda culpa,
quise olvidar hasta mi nombre,
no haberte jurado mi amor.
Decías que hacer el amor no era lo mismo,
te quejabas no sentías pasión,
me ignorabas y humillabas,
un día me canse; me fui de allí.
Como cobarde arregle mis maletas,
me esperaba un gran viaje,
en el camino arranque mi corazón del pecho
y decidí entregarlo a un niño muerto.
El camino recorrido cada vez era más largo,
los días se hicieron meses y ellos años,
cuando regrese a mi vieja casa de verano,
al mirarme en el espejo se veía el peso de los años.
En mi cara se veían unas arrugas,
mi cabello se caía y mostraba unos destellos blancos,
mi sonrisa no revelaba nada,
tenía tristeza en mi mirada.
Desperté de ese sueño en plena madrugada,
tú estabas junto a mí con tu cuerpo desnudo,
cubriendo graciosamente las partes de mí
que aquella vieja cobija no tapaba.
Al verme despierto me mostraste una linda mirada,
de esas que te roba el corazón y te dejan si habla,
sin cruzar ni una sola palabra me besaste,
te montaste en mi pecho y comenzamos a devorarnos.
Tu piel se sentía tan cálida,
con tu olor saciaste mis ansias,
en ese momento estaba en otro planeta,
dormí a tu lado olvidando esa pesadilla.
Cada día te veía diferente,
solo te observaba desde la cama,
no me hablabas ni me tocabas,
tu mirada reflejaba odio.
Inventabas cada escusa mediocre para no estar juntos,
antier te dolía la muela hoy es la cabeza he pensado
que tal vez mañana te duela la espalda,
me encanta como huyes de mis brazos y te refugias en la almohada.
Una mañana me desperté recordando mi sueño,
era tan similar a tus gestos de desagrado hacia mí,
ese día habías salido temprano,
hacer no se tal cosa en un sitio lejano.
Me invadía la locura y los malditos celos que no me dejaban en paz,
te imagine desnuda encima de otro cuerpo,
haciendo el amor en otro lecho,
locura que se volvió droga y me mataba aunque yo no lo supiera.
Me desperté en la entrada de un bar,
mi reloj marcaba las 6:53 pm,
por primera vez había pasado una noche
larga fuera de casa.
Como pude me levanté del suelo,
acomode mi ropa y miraba si no me faltaba nada,
mi caminata fue lenta, trataba de arreglar mis pensamientos,
no recordaba nada de esa noche.
Edilexys Ramírez
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