Childe Harold
Poeta recién llegado
Has vuelto...
Has vuelto...
Has vuelto...
Como lo hace con sus bocanadas exaltadas,
el doloroso, moribundo y enfurecido viento.
Muchas historias he tenido con
dríadas de penumbra o con
hechiceras del deseo;
pero como nuestra historia,
constituida en las entrañas
y acodada en nuestros cuerpos
No,
- como la nuestra no-
y quiero ser sincero
Has vuelto
Como la escarcha difusa que se huele
y se confunde entre las notas del silencio.
Mi tacto ha sentido muchos contornos
con fragancias de azucenas o con
hedores de lamentos;
pero como tu contorno,
que enmudece mis sentidos
con su hálito de fresnos
No,
-como el tuyo no-
y espero ser sincero
Has vuelto
Como la espina sedosa y deformada que
se prende de las lozanas crines del tiempo.
Mi boca ha besado a muchos labios
con el germen arcano de la duda o con
las certezas de lo cierto;
pero como tus labios,
que me derraban la vida
naturalmente en cada beso
No,
-como los tuyos no-
y necesito ser sincero
Has vuelto
Como la centella segadora y envenenada
que despierta en la tormenta del desierto.
Mi músculo sagrado ha venerado a cien amores
impregnados con la más fina belleza o con
el alma poblada de dulces helechos;
pero como tu amor,
que me trasporta pecador
hasta las puertas del infierno
No,
-como el tuyo no-
y me duele ser sincero
Porque hoy has vuelto,
pero tan sólo
en una idea
en un sueño,
que hoy es
mi tormento;
sangre de mi sangre,
aliento de mi aliento
¿Por qué has vuelto?
Y justo hoy