scarlata
Poeta veterano en el portal.
Tienen los días nombre de velero,
de fechas en calendarios caducos
que tachan sombras invisibles.
Éramos lo que éramos,
definiendo una madrugada
quieta en el tiempo.
Nada que detallar en lo visible.
Estábamos de paso, quietos.
Esperando la verdad de otra esquina.
Respiramos bajo el reclamo
que se nombra en los inviernos,
cuando el frío se reencarna
en respiraciones sin nieblas.
Y no es aún febrero en esta parada
que aquieta la negrura de los párpados.
El reloj marca una hora
que no corresponde a la verdad del tiempo.
de fechas en calendarios caducos
que tachan sombras invisibles.
Éramos lo que éramos,
definiendo una madrugada
quieta en el tiempo.
Nada que detallar en lo visible.
Estábamos de paso, quietos.
Esperando la verdad de otra esquina.
Respiramos bajo el reclamo
que se nombra en los inviernos,
cuando el frío se reencarna
en respiraciones sin nieblas.
Y no es aún febrero en esta parada
que aquieta la negrura de los párpados.
El reloj marca una hora
que no corresponde a la verdad del tiempo.