Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
INTERNUS
Un mínimo espacio
asomándose al dintel
donde la luz atrapa la palabra,
tal vez una gota de ámbar o mercurio,
quizá un pétalo en otoño.
Esa breve imagen
que ya no ansía los espejos
sino algún color olvidado
después del ocaso.
Una isla sedentaria
esperando la disipación de la neblina,
esa tarde inconclusa
a la que le guarda la lluvia
un pésame de ola.
Un mínimo espacio
asomándose al dintel
donde la luz atrapa la palabra,
tal vez una gota de ámbar o mercurio,
quizá un pétalo en otoño.
Esa breve imagen
que ya no ansía los espejos
sino algún color olvidado
después del ocaso.
Una isla sedentaria
esperando la disipación de la neblina,
esa tarde inconclusa
a la que le guarda la lluvia
un pésame de ola.
Última edición: